Luego de que el gobierno Argentino llegara a un acuerdo con el FMI, por u$s 50.000 millones, el jefe de la misión para Argentina, Ricardo Cardarelli, adelantó que el programa presentado, el cual incluye un fuerte recorte del gasto público, es » realista», pero «requiere de un fuerte compromiso político y de toda la sociedad argentina».
A su vez, el director del FMI para la región, Alejandro Werner, señaló que ve «una economía en Argentina que está en el camino correcto». «Por lo general en esta institución no vemos gobiernos que a las pocas semanas de enfrentar un cambio en las condiciones actuaron de manera tan oportuna, y eso nosotros creemos que también va a ayudar a que el rebote económico se den más rápido que en otras situaciones», agregó.
Ayer, Argentina y el Fondo Monetario Internacional un prestamos en la modalidad Stand-by con una duración de 36 meses por unos U$S 50.000 millones, que implica bajar la inflación y un fuerte recorte del gasto fiscal como condición para el desembolso. El acuerdo con el Fondo prevé para 2019 una inflación el 17%; para 2020, 13% y para 2021 del 9%.
Mientras que el déficit fiscal pautado es de 2,7% del PBI en 2018 (contra 3,2% de las metas previas); 1,3% en 2019 (contra 2,2% anterior); alcanzando el equilibrio primario en 2020 y superávit de 0,5% en 2021.