El Fondo Monetario Internacional, a través de un comunicado, elogió las políticas de ajuste de la administración Macri y aprobó la revisión de las cuentas nacionales para habilitar el giro de unos u$s 7.600 millones, parte del acuerdo stand by alcanzado por el Gobierno por un total de u$s 56.300 millones.
El organismo internacional indicó que «elogiamos a las autoridades por sus continuos esfuerzos para avanzar en su programa de reforma económica, incluido el apoyo político para la aprobación del Presupuesto 2019». Además, determinó que la implementación sólida del plan del gobierno «es esencial para promover el repunte de la actividad económica en 2019 y para apoyar la creación de empleo, reducir la pobreza y mejorar el nivel de vida de todos los argentinos».
Las políticas que implementó el Banco Central desde el arribo de Guido Sandleris, con un férreo compromiso de que no aumente el promedio de emisión monetaria hasta junio del año próximo, también fueron consideradas por el FMI «el nuevo marco de política monetaria implementado por el Banco Central (BCRA) en octubre ha sido efectivo para estabilizar a los mercados financieros luego de la extrema volatilidad experimentada en agosto y septiembre».
En ese marco «el compromiso de las autoridades con un tipo de cambio determinado por el mercado fortalecerá la credibilidad del marco de política monetaria y aumentará la resistencia a los shocks externos».
El FMI apoyó la compra de dólares por parte del BCRA «si el peso cayera por debajo de la zona de no intervención anunciada previamente» pero advirtió sobre la necesidad de una «calibración adecuada de dichas compras» para que los pesos liberados al mercado no afecten «una rápida reducción de la inflación».
Además, la eliminación del déficit fiscal primario «es un paso necesario para reducir las necesidades de financiamiento del gobierno y colocar la relación deuda / PBI en una trayectoria descendente».
El FMI también resaltó la necesidad de mantener el gasto social «para proteger a los pobres y vulnerables del debilitamiento de la actividad económica en la segunda mitad de 2018, y en medio de una inflación aun elevada». En este contexto, «la decisión de salvaguardar los gastos de asistencia social en el presupuesto de 2019 es bienvenida».