El Frente de Todos ve «muchas posibilidades» de que Larreta dé marcha atrás con la privatización de Costa Salguero

La legisladora porteña María Bielli del Frente de Todos sostuvo que el proyecto de Horacio Rodríguez Larreta que busca privatizar un sector de Costa Salguero podría caerse, en medio de importantes manifestaciones en contra de la iniciativa y de una audiencia pública con récord de inscriptos.

En conversación con Informe Político, Bielli, quien ocupa una banca desde diciembre de 2019, expresó que «la pandemia logró que entendamos otra forma de vincularnos con el espacio público, con el espacio verde. Y esto incluye la vinculación y la revinculación con el río». También realizó un balance del año parlamentario y de las iniciativas que elaboró para mitigar los efectos de la crisis en la Ciudad.

¿Qué balance realizás del año parlamentario?

-Es un año muy atípico, al ser nuestro primer año acá nuestra tarea se vio totalmente reformulada más allá de que teníamos una agenda legislativa y de presentación de proyectos que esperaban ser presentados a comienzo de 2020. Luego, nuestra tarea se vio abocada a discutir la emergencia producida por la pandemia. En ese sentido, el balance nos deja con un sabor a nada porque muchos de los proyectos que se presentaron para acompañar a los sectores más desfavorecidos, o quizás para aquellos que requerían de una atención puntual, producto de la situación, no fueron tratados.

-¿Cuáles fueron los proyectos más significativos en los que trabajaste?

-En función de la necesidad de dar respuestas a las problemáticas del COVID, presentamos una serie de proyectos que para nosotros eran centrales en las áreas donde tenemos más injerencias, no solo porque participamos de las comisiones sino que tenemos un recorrido militante, político y de trabajo con los sectores. Por el lado de la cultura, ni bien se inició el ASPO, presentamos un proyecto de ley de emergencia económica en la cultura. Sabíamos que la cultura como fue la primera en cerrar sus puertas iba a ser la última en volver a abrir sus puertas. Al día de hoy, hay muchos espacios culturales que siguen sin poder abrir. Lo que hacia falta eran políticas que atiendan la emergencia económica de este sector. Este proyecto se presentó en abril, contaba con tres herramientas y apuntaba a los más de 450 espacios de la cultura independiente que existen, como teatros independientes, milongas, centros culturales, clubes de música y milongas. Atendía a la necesidad de poder contar con recursos para el pago de servicios de estos espacios. Por otro lado, un canon locativo mínimo durante seis meses. En general, estos espacios tienen un alquiler alto y si bien hubo un DNU a nivel nacional que impidió el desalojo y congeló precios, sabíamos que iba a ser muy difícil que estos espacios pudieran pagar las deudas. Y por otro lado, contemplar la necesidad de un ingreso de medio salario mínimo vital y móvil para los trabajadores de estos espacios culturales, que muchas veces son trabajadores que trabajan en más de un espacio, que prestan servicio, no tienen relación de dependencia, y muchos de ellos no fueron destinatarios de otros sistemas que se generaron a nivel nacional para atender la situación de la emergencia económica. Además, se contemplaba la creación de un registro, porque entendemos que tenemos que aprovechar este momento de emergencia para atender la situación de estos trabajadores, que tienen características muy particulares, que fluctúan. Sabemos que la cultura en la Ciudad representa el 12% del PBI local y hay muchos trabajadores que están fuera del régimen legal y se requieren políticas específicas. También, presentamos proyectos que atiendan a las editoriales porteñas y una iniciativa para que se pueda garantizar la conexión de wifi en barrios digitales, para chicos y chicas que vieron como cerraron sus escuelas de manera física pero tenían la necesidad de continuidad pedagógica a partir de las herramientas de la virtualidad. El acceso a la conectividad se convertía en un gasto cuando este gasto media con un acceso a un derecho, con el acceso a la educación pero también a otros derechos, a los que se acceden a partir de la virtualidad. Por eso vimos que a nivel nacional se llevó adelante un DNU que establece a las telecomunicaciones como un servicio publico y el congelamiento de tarifas. Sabemos que la Ciudad tiene condiciones muy favorables para poder garantizar con una inversión muy baja la conectividad, porque la red de fibra óptica ya cruza todo el territorio. Se podía garantizar rápidamente el acceso a internet, que era necesaria para la continuidad pedagógica.

-¿Otras iniciativas presentadas?

-Otro de los temas es el trabajo de las mujeres que sostienen la enorme tarea de dar comida a los comedores comunitarios. Hay dos regimes distintos por parte de la Ciudad, que atienden a la provisión de alimentos en los comedores. Por un lado, la ley de grupos comunitarios y quienes en ellos se enmarcan, y por otro lado los comedores asistidos. Ninguna de las dos modalidades contempla un salario para aquellas compañeras que sostienen y convierten el alimento en un plato de comida, en momentos trascendentales, que se exponen y cuidándose. Su tarea se tiene que poner en valor, no solo desde lo simbólico sino también desde lo económico. Presentamos un proyecto de ley que atendía esa situación y tampoco fue tratado.

-Con respecto a la educación, trabajaste en una iniciativa para revincular a los estudiantes con la escuela ¿Verdad?

-Trabajamos en la posibilidad de ir a nueva etapa en la ASPO que permita otro tipo de vinculación entre escuela y estudiantes, para poder contrarrestar todo lo que no sucedió este año. Sabemos que hubo un esfuerzo enorme de familias, docentes y chicos y chicas, y consideramos que además de que el Gobierno garantice los dispositivos y la conectividad, hay que poner en valor la red que se produce en los territorios para generar esta revinculación de las trayectorias de los estudiantes. Por eso presentamos un proyecto que se denomina ATR, haciendo alusión a la iniciativa de Provincia de convocar a estudiantes de carreras de formación docente a que junto con promotoras de educación, en parejas pedagogicas, puedan acompañar a estudiantes que tuvieron menor vinculo con sus docentes, estableciendo por supuesto una remuneración y vinculación con la escuela. Hay que ampliar la capacidad de lo público. Hay redes que ya están creadas, hay estudiantes de formación docentes que pueden ser convocados a una actividad de estas características, hay organizaciones territoriales que llevan adelante una enorme tarea… eso se tiene que vincular y tejer los puentes para atravesar esta compleja situación.

-¿Qué proyectos prioritarios se deberían haber tratado en la Legislatura y no se debatieron?

-Se presentaron una multiplicidad de proyectos para atender esta situación y en muchas comisiones se intentaron discutir algunas iniciativas sobre la situación de los comerciantes. Nosotros acompañamos el proyecto que los exime de pagar ingresos brutos en algunos casos pero no es suficiente. Y particularmente, esto tiene que ver con cómo encaró el gobierno de la Ciudad esta situación que trajo la pandemia. Nosotros empezamos el año permitiendo que la Ciudad se endeude, para atender esta situación, se votó una ley de emergencia económica, pero partimos de la perspectiva de que la emergencia sanitaria trae consigo otras emergencias: la económica, la alimentaria. Y se requerían políticas específicas para los sectores más desprotegidos por esta situación. Pero ellos llevaron adelante la pandemia desde otra concepción, ligada a la idea del salvese quien pueda más allá de lo sanitario. Por eso se deberían haber tratado un montón de proyectos que no se debatieron.

-En relación a la iniciativa de Costa Salguero ¿Crees que el oficialismo puede dar marcha atrás?

-Sin dudas, creo que hay muchas posibilidades de que el oficialismo de marcha atrás con el proyecto de Costa Salguero. No porque se haya arrepentido, porque la política estructural de Larreta tiene que ver con la privatización del espacio público, con incorporar mayor capacidad constructiva en muchos terrenos a través de convenios y beneficiar la rentabilidad empresarial, sino que cruzaron todos los límites posibles en momentos como este. La pandemia logró que entendamos otra forma de vincularnos con el espacio público, con el espacio verde. Y esto incluye la vinculación y la revinculación con el río. Esto también permitió que una discusión que ellos dan a la espalda de la sociedad, utilizando el bloque mediático, para avanzar en la venta tierra pública, se filtre, como en el caso Costa Salguero. Ya se hizo una bandera de la ciudadanía en términos generales, no solo de un espacio político, sino también de ambientalistas, de arquitectos, que saben que es una aberración construir una muralla de edificios entre el río y la Ciudad. Edificios que van a estar atados a ser un Puerto Madero dos. Una construcción que tiene como objetivo la reserva de valor. Ahora está en marcha una audiencia publica muy grande y muchas actividades que esperemos que impidan que aquellas fuerzas que hoy son parte del oficialismo, y que en su momento hicieron bandera de la defensa del espacio público y verde, como la UCR y el Partido Socialista, acompañen esta propuesta.

-¿El bloque del FdT tiene un proyecto alternativo?

-Nuestro bloque presentó un proyecto alternativo que prioriza el espacio verde y un gran parque publico en Costa Salguero, con acceso para todes. Para que ese espacio sea una oportunidad para compensar la falta de espacio verde de la ciudad.

Costa Salguero: Comenzó la audiencia pública por la rezonificación con récord de inscriptos

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