La puesta en funcionamiento del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK) generará una reducción del 7,1% de las importaciones totales del país, lo que significará un ahorro de US$4.293 millones, según un informe elaborado conjuntamente por Energía Argentina (Enarsa) y la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
El monto es una estimación realizada sobre la base de los precios internacionales del combustible, que están sujetos a variaciones y fluctuaciones al compás de los vaivenes del mercado mundial. El informe también resaltó que el monto invertido en la obra se recuperará en menos de un año.
El GPNK une la localidad neuquina de Tratayén (ubicada sobre Vaca Muerta) con Salliqueló, desde donde el gas se distribuye a su vez a otros puntos del centro del país. «El GPNK permitirá sustituir importaciones de forma progresiva, a medida que se incremente la capacidad de transporte», destacó el documento. Y agregó que «con la próxima etapa prevista para el GPNK, podrán incrementarse las exportaciones de gas natural sobrantes durante los meses de verano».
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A su vez, el informe de la UBA destaca que para las empresas que trabajaron en el desarrollo y ejecución del proyecto implicó una movilización cuantiosa de recursos, incorporación y adecuación de maquinarias, adquisición de nuevas tecnologías y saberes.
«El desarrollo de la obra en sí generó un efecto multiplicador en la economía sobre la inversión y el consumo. Por un lado, traccionó una multiplicidad de actividades productivas que abastecen insumos; por el otro, generó empleo calificado en numerosas localidades del país que impulsan el consumo de los hogares. Según el modelo económico utilizado, por cada peso invertido en la construcción del gasoducto y las obras complementarias se generaron 0,74 centavos adicionales en el resto de la economía», dice el informe.
Asimismo, la investigación académica constató que la obra generó 40 mil empleos directos, indirectos e inducidos por el consumo de los hogares. En base al relevamiento, se determinó que el 93,1% de las plazas laborales fue ocupado por varones, frente a un grupo comparativamente reducido de mujeres que llegó al 6,9%.
«A pesar de conformar un porcentaje minoritario, la presencia de mujeres es un dato relevante, ya que no es recurrente esta tasa de participación para el rubro de las grandes obras», aclararon los responsables del informe.