Ante las escasez de reservas, el Gobierno recurrió a un préstamo de la ex Corporación Andina de Fomento, la CAF. Así, la administración de Javier Milei echó mano a uno de los recursos que puso en marcha el ex ministro Sergio Massa.
De esta forma, se mantiene el programa «performing», es decir, sin incurrir en una cesación de pagos o default mientras que se renegocian los vencimientos y condiciones del Extended Fund Facility.
El Banco Central confirmó en su programa de política cambiaria y monetaria que se pedirá un «waiver» o dispensa al FMI por los incumplimientos de los últimos meses.
El nuevo ministro de Economía, Luis Caputo, se reunió el lunes con el presidente ejecutivo de la CAF, Sergio Díaz-Granados, según una fuente. Todo financiamiento de la CAF deberá ser aprobado por el directorio de la entidad. Vale recordar también que la CAF le otorgó el financiamiento a la Argentina luego de que la CAF haya realizado la mayor colocación de un bono de su historia por u$s1.750 millones con un plazo de 3 años y medio y un cupón del 6%.
Esta emisión también logró la mayor demanda en los 30 años de trayectoria del organismo internacional de crédito CAF en los mercados de capitales, por un monto superior a los u$s3.400 millones. Según pudo saber Ámbito, esta posibilidad ya se barajaba en la gestión anterior de Sergio Massa, sin embargo se decidió avanzar en esta vía con el gobierno entrante.