El secretario de Energía Darío Martínez anunció que los abogados del Ministerio de Ambiente, del Ministerio de Energía y la Procuración, están analizando el fallo, y preparando la presentación judicial correspondiente».
El Juzgado Federal N° 2 de Mar del Plata ordenó este viernes suspender el proyecto de exploración sísmica en las costas que rodean la ciudad de Mar del Plata. La medida cautelar, que apelará el Gobierno, frena las actividades hasta que se resuelva la cuestión de fondo.
La decisión judicial que tomó el juez federal Santiago Martín, a cargo del Juzgado 2 de Mar del Plata, fue a raíz de la presentación hecha por organizaciones ambientalistas y el intendente marplatense Guillermo Montenegro. Uno de los peligros que se argumenta es lo que puede pasar con la ballena franca si se avanza con el proyecto.
Frente a este contexto, el secretario del área, Darío Martínez, explicó: «Somos respetuosos de la Justicia, pero esto no es cosa juzgada, y estamos convencidos que la exploración y la producción offshore es segura y no contamina».
«Por el contrario, genera recursos para el país y trabajo genuino y actividad económica para las localidades desde donde se opere el desarrollo de esta actividad», afirmó Martínez defendiendo la actividad extractivista y resaltando su lado positivo relacionado con lo económico.
Ordenaron suspender la exploración offshore en la Costa bonaerense
Martínez adelantó que se apelará la medida y que los abogados del Ministerio de Ambiente, del Ministerio de Energía y la Procuración, están analizando el fallo, y preparando la presentación judicial correspondiente.
Cabe recordar que el pasado 30 de diciembre, el Gobierno otorgó la Declaración de Impacto Ambiental y emitió la Resolución 436/21, que autorizó a las petroleras a realizar estudios de exploración sísmica en tres áreas offshore localizadas a más de 300 kilómetros de la Costa bonaerense.
Hasta el momento las posturas enfrentadas son antagónicas. Desde organizaciones ambientales como Jóvenes por el clima vaticinan una «catástrofe ambiental», mientras que en el Gobierno ve una «oportunidad histórica» en la búsqueda por posicionar a Argentina como un país exportador de energía.