A través de la Secretaría de Salud, el Gobierno autorizó a las empresas de medicina privada que aumenten sus planes un 5% a partir del mes de febrero. Según la normativa, la Superintendencia de Servicios de Salud “evaluó la caracterización del sector de las Empresas de Medicina Prepagas y revisó el incremento de costos del sector”.
Este incremento se suma a las cinco alzas del servicio que realizaron las compañías a lo largo de 2018, que fueron de 7,5 % desde junio, otro 7,5 % a partir de agosto, 8 % desde octubre, 8,5 % en diciembre y 5 % desde febrero próximo.
De esta manera, teniendo en cuenta el promedio, el costo de los planes es de entre $ 4.500 y $ 5.000 mensuales para una persona de edad mediana, y aumenta considerablemente para los adultos mayores. Un matrimonio joven con dos hijos menores, por un plan sin reintegros paga alrededor de $10.000 por mes y los afiliados voluntarios tienen un recargo de 10,5 % en concepto de IVA.