En plena campaña electoral, y ante el fracaso económico, el Gobierno apunta a mostrar obras de infraestructura como parte de su gestión. Así, en discursos y spots publicatarios se habla de que el acceso a las cloacas creció 4,5% en los últimos tres años. Un dato que entra en contradicción con lo que establece el INDEC, algo por demás sorprendente dado de que Cambiemos siempre se jactó de contar con un ente con información «verídica»
El organismo de estadística oficial deja en claro, pese a las frases de Macri y Vidal, que el acceso a las redes de agua corriente, cloacas y gas natural está estancado. La aseveración surge de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), que menciona características habitacionales (calidad de la vivienda, condiciones de hacinamiento) el acceso a servicios públicos (agua corriente, gas de red y desagües cloacales), la cobertura médica y el nivel educativo.
En un documento, el INDEC precisa que las redes de conexión a los servicios básicos en algunos casos crecieron a un ritmo menor que el alza de la cantidad de habitantes, como sucede en el gas y cloacas. Con el mismo ritmo se menciona a la red de agua. Es decir, que, en términos absolutos, no crecieron las expansiones en estos últimos tres años. Ante esto, un especialista en indicadores sociales como Diego Born, sociólogo, comentó en conversación con TN que «las variaciones estadísticas se encuentran dentro del margen de error que por lo que no es correcto consignar que la provisión de estos servicios subió o bajó. Puede decirse que los números del Indec no muestran avances contundentes».
En esa línea, desde ATE INDEC, a través de Raúl Llaneza, delegado gremial de la junta ATE-Indec, respaldaron los datos de la EPH. “A fines de 2018 tuvimos una tasa de pobreza 6,3 puntos mayor a la de fines de 2017 lo que implica que casi tres millones de argentinos pasaron a ser pobres en un solo año”, sostuvo. “Los avances que se ven entre 2016 y 2018 son ínfimos. No se observa ningún salto cualitativo que amerite que el Presidente diga que estamos mejorando en lo estructural”, agregó. “Aun en circunstancias desfavorables, con el 79% de los trabajadores precarizado, somos nosotros quienes, con trabajo y compromiso, recuperamos la credibilidad del sistema estadístico”, concluyó
Sin embargo, para el ministerio del Interior, la administración Macri «entre 2016 y 2018, se incorporaron 817.000 habitantes a la red de agua potable y 1,5 millones a la red de cloacas. Considerando estas nuevas conexiones y el crecimiento poblacional, tenemos una estimación de cobertura en área urbana para diciembre 2018. Esta estimación es del 88,6% de agua y el 62,5% de cloacas».
La cobertura en áreas urbanas para el agua trepó 1,5 puntos porcentuales y, en cloacas, 4,5 puntos, señaló la cartera de Frigerio. «Es un incremento anual de 0,5 puntos porcentuales en agua y de 1,4 puntos porcentuales en cloacas, casi el doble de velocidad que la gestión anterior», indicó la Secretaría de Infraestructura y Política Hídrica en un reporte.
En este marco, existen posibilidades de que, como en tiempos de Guillermo Moreno, los números del organismo oficial sean tergiversados, algo que no descartó el secretario de Infraestructura y Política Hídrica del Ministerio del Interior, Pablo Bereciartua. En conversación con TN, el funcionario afirmó: «Voy a pedir que se mire en detalle cómo mide el Indec el acceso a agua corriente y la conexión a la red cloacal». Aunque se encargó de aclarar que «seguramente, lo que publicó el Indec es correcto y hay que destacar que la Argentina vuelve a tener información, pero la EPH hace un muestreo».
También señaló mayores niveles de inversión: «Se venían invirtiendo $16.000 millones por año y desde 2016 el promedio oficial es de $21.000 millones por año, con picos de $23.000 millones, o sea, un 40% más», aseveró. «Por primera vez, desde enero de 2016 hemos puesto en marcha un sistema de licitaciones transparente, online, y llevamos 250 licitaciones, con precios que son 30% menores a los que había hasta diciembre de 2015», agregó, y completó: «Si hay 40% más de inversión con 30% de ahorro, casi se duplica la inversión y se hacen obras que antes no se quería hacer, sobre bases transparentes y auditables». No obstante, no mencionó la alta de inflación del período.