El Gobierno de la Ciudad está dispuesto a avanzar con el proyecto UNICABA, que implica la modificación de la función de 29 institutos de formación docente para crear una universidad única especializada en la formación y capacitación de maestros y profesores. Tras un primer borrador, rechazado totalmente de plano por la oposición y la comunidad educativa, el oficialismo modificó algunos puntos de la iniciativa para lograr consenso.
Así lo confirmó el presidente de la comisión de Educación de la Legislatura porteña, Maximiliano Ferraro, que en conversación con Tiempo Argentino declaró que el escrito «es superador del proyecto original y ha sido enriquecido», aunque aclaró que es «un borrador que pone en debate la formación docente, define sus fines y objetivos, y es una reformulación mucho más abarcativa».
Precisamente, esta nueva presentación de Vamos Juntos menciona la continuidad de los Institutos de Formación (que en el primer borrador eran eliminados) aunque no les brinda autonomía. Distintos diputados de la oposición no dudaron en criticar desde el primer momento la concepción de una nueva universidad en el ámbito metropolitano.
«Los 29 institutos de formación docente, desde sus rectores hasta el último estudiante, están en contra. Nunca vi tanta unanimidad contra un proyecto. Lo que existe tiene su prestigio y muchas necesidades que no se están cumpliendo, porque cada instituto de formación docente, cuando uno los recorre, ve que falta internet, que faltan computadoras. Hay personas de 25 años cursando sentadas en pupitres de chicos de tres. Salvo 3 institutos, el resto no tiene edificio propio. Se cursa solamente en turno vespertino cuando no hay estudiantes de nivel primario o secundario y eso perjudica la formación. Así y todo, son prestigiosos, tienen personal docente calificado y una diversidad de formación muy rica», le expresó el legislador, y miembro de la comisión de Educación, Gabriel Solano (FIT) a Informe Político.
Y agregó: «El régimen de gobierno de UNICABA va a ser manipulado por el Poder Ejecutivo, porque el estatuto de UNICABA lo va a aprobar el propio Gobierno de la Ciudad. Y al mismo tiempo el rector de UNICABA también será puesto por Larreta. Uno tiene que caracterizar que lo que se está pretendiendo es una descalificación pedagógica que va en línea con lo que ocurre en la escuela secundaria. El año pasado se empezó con la escuela secundaria del futuro, que quiere reemplazar la educación actual y se pretende hacer educación por áreas, con saberes blandos. Y ahora se quiere formar a los docentes para la educación de la secundaria del futuro, sin amparo del estatuto docente. Todos los textos académicos que se citan, a modo de respaldo, fueron realizados por teóricos neoliberales, que plantean desregulaciones, problemas del estatuto docente, introducen una cláusula de productividad… como si fuera esto una fabrica de salchichas y no una escuela. Es realmente negativo».
Leandro Halperín (del bloque Evolución y también integrante de la Comisión de Educación), le comentó a este medio que «el cambio que se necesita en relación a UNICABA es que el Poder Ejecutivo se siente a dialogar sobre que modelo de educación tenemos, que dialogue con la oposición y con las fuerzas educativas sobre que sistema educativo vamos a tener en la Ciudad». «Discutir formación docente cuando no acordamos que sistema educativo tenemos no es un error, es un grave error», añadió.
Sobre la formación docente, el hombre del radicalismo planteó que «todos coincidimos que la formación docente debe ser mejorada y que debe ser mejorada de manera continua. Pero el problema no es la consigna. El problema son las políticas públicas que se implementen para llevar a cabo esa consigna». Acto seguido, apuntó que «la educación que tenemos no prepara para el futuro a todas y todos por igual, la mayoría de los estudiantes no comprende lo que lee y tiene un bajo rendimiento en matemáticas; mientras que el lugar y las condiciones de vida definen la calidad del acceso y permanencia cuando se ejerce el derecho a la educación. Son maestros formados en los mismos establecimientos los que tratan de llevar adelante su labor en condiciones distintas aunque con iguales herramientas que no consideran las diferencias que existen».
En tanto que Lorena Pokoik (de Unidad Ciudadana, miembro de la comisión educativa) manifestó «que este proyecto de UNICABA se da en el marco de otras reformas educativas nacionales. Desde Unidad Ciudadana creemos que esto es parte de una gran política de ajuste y que en el marco de un modelo económico con una lógica del mercado se requiere un modelo educativo a ello. Por eso, la secundaria del futuro, por eso la UNICABA. Esto es pensar la educación a servicio del mercado, es pensar que a nivel secundario los chicos puedan hacer practicas laborales, siendo mano de obra barata, en vez de estar en una aula con los contenidos curriculares. Y luego es pensar la formación docente para que formen a las futuras generaciones en esa cultura de la resignación, donde comienza a naturalizarse una nueva forma de trabajo precarizado, donde el conocimiento no es el principal valor agregado de una sociedad. Los alumnos dejan de ser sujetos de derecho para ser objetos del mercado».
A su vez, y en diálogo con Tiempo Argentino, apuntó que el nuevo borrador «por un lado, amplía la facultad de la UniCABA, que podría abarcar prácticamente todas las disciplinas. Llama la atención que en un contexto de desfinanciamiento y de crisis universitaria, la Ciudad, que también recorta presupuesto y no ofrece más que un 12% a sus docentes, decida crear una institución totalmente nueva».