Hace dos semanas se realizó una reunión entre directivos de SanCor y el presidente Macri en la Casa Rosada. En dicho cónclave, los hombres de la empresa presentaron un plan de reestructuración y un pedido de auxilio financiero por 4.000 millones de pesos. Fuentes de la Casa Rosada confirmaron que la negativa estuvo centrada en la disconformidad con el incremento que la empresa le dio a sus trabajadores, por encima del techo que buscan imponer desde el macrismo.
Según trascendidos, el Presidente les recordó que el Gobierno ya prestó 250$ millones de pesos a través de un crédito concedido a partir de la presentación de un plan de negocios por parte de la empresa. Asimismo, manifestó que habían aprobado una paritaria con el gremio que implicaba un 40% de aumento en los sueldos en medio de una crisis financiera, complicando al resto de la industria.
Sobre este tema, el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, expresó que “SanCor vendió una de las líneas más importantes que tenía y debe reestructurar su deuda. En 2016 le dimos un auxilio financiero de más de $ 250 millones y ellos convalidaron subas salariales con pautas que no puede dar una empresa en su situación. No los vamos a ayudar financieramente. Pero nos vamos a sentar con ellos para asistirlos en un replanteo. Sancor nos preocupa mucho, son muchas fuentes de trabajo”.
Ante esta situación, con una producción de lácteos que cayó un 10% el año pasado y en lo que va de 2017, por las inundaciones en la principal cuenca lechera, se derrumbó hasta un 20%, la empresa láctea ya negocia otro crédito por US$ 450 millones con distintos bancos para sobrevivir sin aportes del Estado.
Cabe destacar que en 2016 SanCor tuvo pérdidas por $ 2.400 millones, vinculadas en parte a la caída de exportaciones a Venezuela y el retraso en los pagos desde Caracas, pero tuvo un alivio al vender parte de su operación de yogures, postres y flanes al grupo Vicentín por US$ 100 millones.