El cálculo de la menor entrada de divisas por el impacto de la sequía es el factor central del debate al eje tipo de cambio-retenciones. Los números y el componente político.
Las dos primeras versiones del dólar soja, instrumentadas durante el año pasado, que implicaron una cotización bruta de 200 pesos por cada dólar liquidado por el complejo sojero, significaron para el Estado un esfuerzo fiscal en un contexto de ajuste de las cuentas.
Pero el problema se dio en el plano de lo político, porque el Gobierno terminó cediendo ante la amenaza de la fuerza. La medida le brindó divisas al fisco, pero le otorgó centralidad y un fuerte poder de negociación al sector sojero, que presionaba y lo sigue haciendo por un salto devaluatorio de la moneda.
Esa tensión acaso sea el rebote histórico de la relación con los sectores medios y concentrados del agro, en una relación que nunca fue sencilla desde la disputa en torno al proyecto frustrado de retenciones móviles.
La 125 sigue hablando pese a que ya pasaron casi 15 años.
En este año electoral, con una caída que se estima rondará los 14 mil millones de dólares en exportaciones debido a las sequías, la pelea puede agudizarse.
Los números
En los primeros días de este 2023 el Gobierno anunció que más de 4.000 productores de soja y maíz que no habían ingresado al Programa de Incremento Exportador recibirían compensaciones.
El programa, lanzando a mediados de noviembre, destinaba $ 15.000 millones para subsidiar con hasta $ 6.500 por hectárea de soja declarada y hasta $ 20.000 para el maíz.
El propósito de la Resolución de la Secretaría de Agricultura era compensar a los pequeños y medianos productores que no pudieron acceder al “dólar soja”, por haber comercializado su producción con anterioridad a su implementación.
Luego de la asunción del Frente de Todos, en diciembre de 2019, tuvo un superávit neto positivo de alrededor de 30 mil millones de dólares considerando todas las variables exportadoras. Pero ese dato se derrumbó más del 50% el año pasado, con compras al exterior que crecieron 29% y exportaciones que lo hicieron al 13,5 por ciento.
El panorama de este año no pinta mejor. Con el agregado que es un año electoral, las demandas crecen y los recursos no sobran.
Una muestra es que el Banco Central cerró el viernes con una pérdida de u$s49 millones en sus intervenciones en el mercado de cambios, sumando $s470 millones en la semana, el peor registro desde principios de noviembre. Con esos datos el organismo monetario acumuló en febrero un balance negativo de los u$s903 millones, que no se ampliarán tanto por la semana corta que se viene, dados los feriados por el Carnaval.
Las diferencias
El secretario de Agricultura, Juan José Bahillo, describió en una entrevista con Infobae que desde Economía se destinaron $2.500 millones para asistir a las provincias que sufrieron heladas tardías, se lanzó el Plan LanAr con un aporte de $600 por cabeza esquilable, se destinaron $6.500 por hectárea de soja declarada y de $20.000 por hectárea de maíz declarada a pequeños y medianos productores que no ingresaron al “Dólar Soja”.
Además, señaló que se inició, con una inversión de casi $10.000 millones, el programa Impulso Tambero y se anunció una inversión de $3.500 millones para acompañar a productores avícolas y porcinos, que compensará con $30.000 la tonelada de alimentación destinada a engorde animal adquirida entre el 28 de noviembre y el 30 de diciembre.
Pero también aclaró que por el momento no un «Dólar Soja 3» y vinculó esa presión a “versiones y especulaciones del mercado”.
También se conoció que la Federación Agraria Argentina (FAA, convocó para el 28 de febrero a una Asamblea y Movilización de productores al costado de la Ruta Nacional Nº 9, en la localidad santafecina de Arroyo Seco. En la Sociedad Rural de Tandil, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), comenzó con una serie Asambleas.
Un anticipo para una serie con los mismos protagonistas, las misma trama pero con capítulos indefinidos.