Elena Highton de Nolasco cumple en diciembre de este año 75 años y, como prevé la Constitución Nacional, debe jubilarse. Empero, el Gobierno prepara una estrategia política y judicial para que la jueza, que ya presentó un amparo a fines de 2016, continúe en el cargo.
Highton cuenta con los antecedentes de los fallecidos Carlos Fayt y Enrique Petracchi. En su presentación, establece que en la resolución del caso Fayt, en 1999, la Corte indicó que los constituyentes se excedieron en su mandato, ya que alteraron “la inamovilidad de los jueces” pese a que el Congreso no los había habilitado -explícita ni implícitamente- para hacerlo. Señalaba el fallo que este tema es una atribución exclusiva del Poder Judicial.
Según el sitio La Política Online, en el Ministerio de Justicia, que conduce Germán Garavano, están analizando realizar una presentación para dar una opinión sobre el amparo de Highton, pese a que los asesores legales entienden que no están obligados a hacerlo. “Su presencia le da una dinámica muy positiva para la nueva relación con la Corte”, le dijo a la web una fuente del Gobierno Nacional que desea que la jueza se quede en la Corte porque entienden que los favorece en el constante tire y afloje que tienen con Ricardo Lorenzetti.
El Ejecutivo no se va a quedar solo en la presentación de un punto de vista sobre el caso Highton ya que también el Ministerio de Justicia va a realizar un pronunciamiento más general de respaldo a la permanencia de los jueces (de todas las instancias) más allá de los 75 años.
Un dato que ilustra el panorama es que Highton de Nolasco además tiene su plan B. De no conseguir aval judicial, la jueza intentará una extraña reelectura de lo que se consideran “los 75 años”. Intentará plantear que ese límite no es el día que cumple los 75 años, sino el día antes de cumplir 76. Como los cumple el 7 de diciembre, lograría así quedarse casi hasta fines de 2018.