El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich confirmó esta semana se rescindirá la concesión de la autopista Ricchieri Ezeiza-Cañuelas a la empresa Aecsa, del empresario Cristóbal López, por incumplimientos de obligaciones contractuales y desvío de fondos de obra pública, según señala La Nación.
También existe de por medio una deuda de la empresa de López hacia el Estado nacional que asciende a $ 1124 millones. Pero podría aumentar si se aplican intereses. La rescisión del contrato que finaliza en 2021 se venía barajando desde que Dietrich asumió, a fines de 2015, y encontró irregularidades.
Cabe señalar que Aecsa administra la autopista Ricchieri, tanto el ramal que llega a Ezeiza como el desvío hacia Cañuelas. Cuando Dietrich llegó a Transporte, encontró un expediente que le extendía la concesión hasta 2031 y sólo faltaba la firma del director de Vialidad Nacional.
El administrador de Vialidad Nacional, Javier Iguacel, señaló que «el procedimiento de rescisión se enmarca dentro de todas las acciones que está llevando a cabo el Gobierno en pos de velar por los intereses del Estado Nacional y de todos los argentinos, garantizando la seguridad jurídica y la solidez institucional».