Este lunes el Gobierno nacional decidió cerrar por 30 días las exportaciones de carne, en el marco de la lucha que está llevando adelante para tratar de contener el fuerte aumento de precios de los últimos meses, que se expresa especialmente en los alimentos. La estrategia apunta a abrir una serie de duras negociaciones con los exportadores.
Desde la semana pasada, las cámaras del sector habían acordado con el Gobierno extender hasta el 31 de diciembre el acuerdo para ofrecer once cortes de carne vacuna a precios más bajos que el promedio del mercado, en unas 3.000 bocas de expendio de todo el país.
A principios de mayo la Aduana ya había fijado nuevos valores de referencia para la exportación de carne vacuna, ajustando los controles por medio de las Declaraciones Juradas de Operaciones de Exportaciones de Carnes (DJEC) en relación con la exportación de la carne porcina, equina, ovina y aviar. Pero desde el oficialismo consideraron que la medida fue insuficiente y que los fuertes aumentos de la carne en el mercado interno responden al incremento de los precios internacionales.
En las próximas horas el Gobierno prevé retomar la discusión con sectores empresarios para buscar controlar la disparada inflacionaria. En paralelo, se están llevando adelante acuerdos por empresa para mantener los precios durante un tiempo acordado.
Desde el sector empresario, que en algunos sectores registró fuertes ganancias aún en el marco de la epidemia, argumentan que el costo de sus insumos se incrementó hasta un 80% en los últimos doce meses. El oficialismo iría anunciando en los próximos días los acuerdos sectoriales que se vayan cerrando.