El Gobierno, a través de su ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, le ofreció al policía Luis Chocobar una nueva señal de apoyo. El oficial se encuentra procesado por «homicidio agravado en exceso del cumplimiento del deber» por asesinar a un asaltante, quien apuñaló a un turista en el barrio de La Boca el 8 de diciembre de 2017.
La funcionaria utilizó su cuenta de Twitter para informar que se reunió con el acusado y expresar que «su caso abrió el camino para que se cambien los prejuicios, y dejen de poner al policía como culpable cuando defiende a la gente. Vinimos a ratificar nuestro compromiso, a decirle que no está solo».
Visitamos a Luis Chocobar con @gladys_gonzalez y @gmilman.
Su caso abrió el camino para que se cambien los prejuicios, y dejen de poner al policía como culpable cuando defiende a la gente. Vinimos a ratificar nuestro compromiso, a decirle que no está solo. pic.twitter.com/0HF07G2jZP— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) 13 de agosto de 2018
Vale destacar, según consta en el expediente, Juan Pablo Kukoc apuñaló a un turista y salió corriendo hacia en Irala y Suárez. Allí, fue interceptado por dos transeúntes que habían visto el ataque y lo retuvieron en el piso. Poco después, llegó al lugar Chocobar, se identificó y, según declaró después, le disparó al delincuente porque pensó que iba a sacar un arma. Kukoc murió por la gravedad de las heridas
Desde el primer momento, la Casa Rosada defendió a Chocobar. Incluso, el presidente Mauricio Macri lo recibió en su despacho y elogió su tarea. «Estoy orgulloso de que haya un policía como vos, al servicio de los ciudadanos», le manifestó el jefe de Estado. También le comentó: «Quedate tranquilo porque hiciste lo que hay que hacer y te vamos a ayudar a resolver tu situación».
Las críticas hacia el denunciado por asesinato y la actuación del Ejecutivo en esta situación no tardaron en aparecer. «La ministra sabe que está desatando una ola de gatillo fácil y represión, como hizo Ruckauf con su ‘Hay que meter bala a los delincuentes’», expresó Myriam Bregman, legisladora del Frente de Izquierda.
«Estamos yendo hacia un Estado gendarme y de aumento de la violencia institucional, un Estado claramente represivo», expresó en diálogo con radio Cooperativa el diputado del FPV-PJ, Agustín Rossi.
Para el sociólogo Marcos Novaro es una «mala idea»que el Ejecutivo se ponga «siempre del lado de los uniformados» en casos de este tipo, «y peor todavía si al desprecio palmario de los procedimientos policiales se suma una dosis equivalente de desconocimiento de los hechos e improvisación política».
«A la inmoralidad de avalar el gatillo fácil se sumó, entonces, en este caso la enorme torpeza de hacerlo sin tener idea de lo que realmente había pasado ese día y de los riesgos que se corrían metiéndose de cabeza en el asunto», sentenció.