El gremio K que destruyó la pauta salarial de Massa

La Asociación Bancaria (AB) y las cuatro cámaras empresarias de la actividad convinieron hoy en el Ministerio de Trabajo una mejora salarial del 66% retroactiva a enero último y hasta julio próximo, por lo que el salario inicial de un trabajador será desde abril de más de 310.000 pesos y, en julio, de casi 400.000, entre ingreso y participación en las ganancias.

El trato, que prevé otra negociación en agosto, se llegó después de varias negociaciones en las que se revisó la suba otorgada en marzo pasado, por lo que habrá cuotas retroactivas que servirán para recuperar lo que se perdió por la disparada inflacionaria. La proyección anualizada de la suba salarial es de 120%.

Con este acuerdo, la paritaria de los bancarios, cuyo jefe es Sergio Palazzo, diputado nacional del Frente de Todos y un aliado del kirchnerismo, derriba las previsiones inflacionarias que trazó Sergio Massa desde el Ministerio de Economía para 2023. Massa había pronosticado una inflación anual de 60%.

Los bancarios, además, lograron un incremento del plus por el día de la actividad, que ahora se bonificará con una suma adicional de $345.000. Con la paritaria sellada hoy, a la que suscribieron las cámaras empresariales ABAPPRA, ADEBA, ABA, el salario inicial de la actividad alcanzará los $398.000 a partir de julio.

Palazzo ya había dado la nota en las paritarias cuando en marzo acordó un inédito bono para compensar las quitas salariales por el impuesto a las ganancias. El caso generó un efecto contagio en otros sindicatos que activaron un reclamo similar. El pago que compensa los descuentos del tributo se pagará por única vez y los montos van desde los 50.000 a los 450.000 pesos, según la categoría. Se trata de una suma no remunerativa que se efectiviza en dos cuotas: la primera en mayo y la restante en septiembre, según informó el gremio.

La paritaria de los bancarios se anticipa como una de las negociaciones récord. En un contexto de volátilidad e incertidumbre, el trato que rompió el molde, sin embargo, fue el del Sindicato del Neumático, que selló una cláusula de ajuste automático que le otorga 10 puntos por encima de la inflación.

A principio de año, la idea de Massa consistía en alentar acuerdos salariales del 30% para el primer semestre del año como parte de su estrategia para que las paritarias de 2023 no se disparen y acompañen la baja gradual inflacionaria que esperaban en el Gobierno, una caída que jamás se concretó por la corrida cambiaria.

Solo el gremio de los colectiveros de la UTA fue uno de los pocos que suscribió al pedido del ministro de Economía. La Unión Tranviaria Automotor (UTA) selló en febrero un incremento semestral cercano al 30%. El aumento se dio en tres tramos: un 10% en enero, otro 10% en marzo y un 7% en mayo, que dan un total del 29,47%. El acuerdo llevó el básico de enero a $220.000 e incluye una pauta de revisión para julio. Por la inflación, la UTA ya activó las negocaciones para obtener un adicional en el corto plazo.

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