El INDEC dará a conocer las cifras de pobreza e indigencia del primer semestre de 2023, en medio de la campaña electoral y en la previa del debate presidencial del próximo domingo.
Estimaciones de la Universidad Torcuato Di Tella advierten que rondaría el 40%, casi cuatro puntos por encima del 36,5% del primer semestre de 2022. De confirmarse estas previsiones, se acentuaría la tendencia al alza que comenzó hacia mediados del año pasado. El último dato de 2022 situó la pobreza en 39,2%.
Es uno de los datos sensibles que dará a conocer el INDEC antes del debate presidencial del próximo domingo y de las elecciones generales del 22 de octubre. Dentro de dos semanas, el instituto que dirige Marco Lavagna también difundirá la inflación de septiembre, que volvería a rondar los dos dígitos.
En la nueva serie del INDEC, la pobreza pegó un salto a partir del primer trimestre de 2018, cuando alcanzó el 24,8%. Con la recesión iniciada ese año y las reducciones salariales y de jubilaciones en términos reales durante el gobierno de Mauricio Macri, la pobreza creció casi 10 puntos, llegando al 34,2% a comienzos de 2019 para volver a subir al 34,7% durante el inicio del Gobierno de Alberto Fernández.
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La actividad económica cayó 1,3% interanual en julio de 2023 y creció 2,4% respecto de junio https://t.co/1dIq0jseML pic.twitter.com/R4nGIRoJII— INDEC Argentina (@INDECArgentina) September 26, 2023
Mientras tanto, el INDEC informó que la actividad económica cayó 1,3% interanual en julio de 2023 pero creció 2,4% respecto de junio.
Con relación a igual mes de 2022, once sectores de actividad que conforman el EMAE registraron subas en julio, entre los que se destacan Pesca (+20,5% ia) y Explotación de minas y canteras (+7,1% ia).
El sector Explotación de minas y canteras (+7,1% ia) fue, a su vez, el de mayor incidencia positiva en la variación interanual del EMAE, seguido por Pesca (+20,5% ia) y Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (+1,0% ia).
Por su parte, cuatro sectores de actividad registraron caídas en la comparación interanual, entre los que se destacan Agricultura, ganadería, caza y silvicultura (-14,0% ia) e Industria manufacturera (-3,7% ia). El primero es, además, el de mayor incidencia negativa; entre ambos aportaron 1,5 puntos porcentuales a la caída interanual del EMAE.
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Cómo se mide la pobreza
Las nociones de pobreza e indigencia empleadas por el INDEC para el cálculo de incidencia se corresponden con el método de medición indirecta, denominado también «línea».
El concepto de «Línea de Indigencia» (LI) procura establecer si los hogares cuentan con ingresos suficientes para cubrir una canasta de alimentos capaz de satisfacer un umbral mínimo de necesidades energéticas y proteicas, denominada Canasta Básica Alimentaria (CBA). De esta manera, los hogares que no superan ese umbral o línea son considerados indigentes. Los componentes de la CBA se valorizan con los precios relevados por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) para cada período de medición.
Asimismo, la «Línea de Pobreza» (LP) extiende el umbral para incluir no sólo los consumos alimentarios mínimos sino también otros consumos básicos no alimentarios. La suma de ambos conforma la Canasta Básica Total (CBT), la cual es también contrastada con los ingresos de los hogares relevados por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).
Para calcular la línea de pobreza, por lo tanto, es necesario contar con el valor de la CBA y ampliarlo con la inclusión de bienes y servicios no alimentarios (vestimenta, transporte, educación, salud, etcétera) con el fin de obtener el valor de la Canasta Básica Total (CBT). Mientras que la canasta alimentaria es una canasta normativa, la canasta básica total se construye en base a la evidencia empírica que refleja los hábitos de consumo alimentario y no alimentario de la población de referencia.