En la madrugada del viernes, el jefe de la Policía Bonaerense Fabián Perroni ordenó detener a su hermano Maximiliano, acusado por tráfico de influencias y tentativa de estafa. El propio oficial explicó lo sucedido en declaraciones periodísticas.
“Aprovechaba una situación para beneficio propio, por ser hermano mío», comentó Perroni y explicó que su hermano, de 38 años y quien no estaba involucrado con las fuerzas de seguridad, se presentó en una comisaría para vender un seguro contra robo de armas reglamentarias de los agentes, algo que es inusual porque la Policía sigue su propio protocolo.
Según fuentes policiales, también solía ofrecer a los comisarios una especie de “ayuda” para ciertos sumarios administrativos que les habían abierto y en los cuales se encontraban complicados. “Me hicieron escuchar un audio y reconocí su voz. Inmediatamente lo puse en conocimiento al ministro”, aseveró Perroni.
“Es desagradable en lo personal, pero hay que tomar la decisión sea quien sea”, aseguró el líder de la fuerza de seguridad de la Provincia, y dejó en claro: “Yo cumplo un rol y me he comprometido con la función”.