El juez Luis Carzoglio, quien rechazó el pedido de detención a Pablo Moyano, denunció amenazas de muerte y «carpetazos». El magistrado que no hizo lugar al pedido del fiscal, Sebastián Scalera, aseguró que hubo filtraciones en la causa.
«No me van a correr con carpetazos en Clarín y La Nación. Resisto la campaña mediática en mi contra con la que buscaron afectar mi imparcialidad», afirmó el juez quien dio a entender que las mismas se hicieron «únicamente» con datos que tenía la Procuración General bonaerense a cargo de Julio Conte Grand.
«No tengo miedo porque en este país hay que asumir estos riesgos. Agradezco al jefe de la Policía Bonaerense por preocuparse por mí y mi esposa y designarme la custodia», continuó.
A su vez, detalló que su esposa «recibió llamados a las 11.10 y 11.20 de la mañana del martes amenazándola a ella y a mí e hicieron alusión a los problemas físicos que ella tiene».
«Confirmo que no hice lugar a la orden de detención y hago responsable de la filtración de mi resolución al personal de la fiscalía general de Cámara que se llevó de acá el expediente», insistió.
«Los datos ciertos, únicamente pueden haber salido de la Procuración General de la Provincia de Buenos Aires. A mí, como juez, no me van a correr ni apretar con ese tipo de maniobras», lanzó sobre el funcionario de Vidal.