La exmandataria decidió quedarse en El Calafate e instruyó a sus militantes para que no se sumen a las marchas de protesta contra la cumbre del G20 que se realiza en Buenos Aires.
Cristina Kirchner no sólo no participará de las actividades oficiales, sino que además, en otro gesto de moderación, pidió que sus seguidores no vayan a las marchas, ni sean parte de los eventuales incidentes que se podrían desencadenar en las protestas que realizarán la izquierda y los movimientos sociales.
La expresidente estaba invitada a la gala del Teatro Colón, a la que junto con líderes mundiales, asistirán varios legisladores nacionales como ella.
En ese sentido, el PJ tampoco será parte de las protestas, como tampoco habrá referentes políticos de la oposición participando de las marchas en repudio a la cumbre mundial.