El mapa del supermercadismo argentino: un negocio «súper»

Luego de que en las últimas semanas el supermercadismo se encontrara en el centro de las noticias a nivel nacional, desde las recientes ocho cuadras de cola para aprovechar un descuento del 50% hasta las ofertas especiales con productos de Pepsico ante el boicot posterior a la represión en Vicente López, proponemos un breve recorrido por la historia, actualidad, márgenes de ganancia y turbios mecanismos de fijación de precios de estas empresas millonarias que acaparan más de un tercio de las ventas minoristas del país.

Las tiendas de autoservicio ya acumulan más de un siglo de historia desde que en septiembre de 1916 Clarence Saunders fundara Piggly Wiggly en Memphis, Tennessee. En nuestro país el primer establecimiento que respondió a estos preceptos fue “La Estrella Argentina”, fundada en Mar del Plata en 1951. La primera boca de autoservicio denominada “supermercado” apareció en 1962, con el ingreso al país de la empresa Minimax, del grupo Rockefeller. Para 1969 ya existen 162 supermercados en el país pero, más allá de la llegada pionera de Carrefour (segundo distribuidor minorista del mundo) en 1982, el crecimiento explosivo del sector se da en los años 90, en pleno menemismo, con una dinámica que logró fundir a los pequeños almacenes barriales y avanzar en un proceso de hiperconcentración de las ventas.

Actualidad del supermercadismo argentino

Según el informe informe “Evolución del sector supermercadista argentino”, elaborado en 2016 por la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (Faecys), en nuestro país las principales18 empresas de supermercados de venta minorista poseen 2.398 bocas de expendio siendo Dia% el que tiene mayor cantidad de sucursales (607), seguido por Carrefour con 590, Cencosud (Jumbo, Disco y Vea) con 287 y La Anónima con 159. Siguen Átomo, Coto, Cooperativa obrera, Walmart y Toledo. Entre 2010 y 2016 todas registraron un crecimiento de bocas de 56% en promedio, siendo Carrefour la que más creció.

Las cinco empresas principales poseen el 74% del total del total de las bocas de las grandes cadenas. Estimando que existen unas 10 mil bocas de expendio a nivel nacional, estas cinco empresas poseen el 17,5% del total.

Las 10 principales empresas de supermercados totalizaban, a marzo de 2016, un total de 77.307 empleados. Cencosud es la que lidera este rubro, así como el de facturación anual estimada, mientras que Carrefour es el supermercado que posee más superficie comercial a nivel nacional y el que sucede a Cencosud en facturación y empleados.

Denuncia Anónima

La Anónima, el supermercado perteneciente a la familia Braun, vinculada al jefe de Gabinete Marcos Peña Braun y, más directamente, al secretario de Comercio Miguel Braun, es el principal supermercado del país de capitales argentinos (Día es español,Cencosud chileno, Carrefour francés y Walmart estadounidense). La Anónima, con particular presencia en el sur del país, es el cuarto en bocas de expendio y el quinto en cantidad de empleados pero el tercero en facturación anual, después de Cencosud y Carrefour.

“Ladrónima”, como supo decir la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner en alguno de sus posteos en redes sociales, saltó a la consideración mediática nacional sobre todo después de la devastadora inundación del mes de abril por aumentar brutalmente productos de primera necesidad como el agua, la leche o el pan, especulando con la tragedia y la crisis meteorológica, tal como denunciaron diversos gremios y confirmó el propio gobernador chubutense Mario Das Neves. A fines de junio vino el “hueso de pollo gate”, que luego de la difusión brindada por CFK obligó al propio dueño de la empresa, Federico Braun, a dar explicaciones en los medios por primera vez en mucho tiempo.

“Esto es la utilización política de nuestra cadena por el hecho de que Miguel Braun y Marcos Peña son parientes míos. Pero es una construcción. Tanto Miguel como Peña no tienen ni una sola acción de La Anónima», afirmó el empresario. Puede que Miguel Braun ya no tenga acciones (vendió su pequeña participación en el negocio poco antes de asumir funciones nacionales) pero, como reconoce el propio dueño de la empresa, su estrecho vínculo familiar con una empresa líder del sector que debiera controlar genera “desconfianza”: «Miguel Braun es sobrino mío, lo quiero muchísimo. Para Miguel soy un tío importante. Lo último que yo hubiera deseado es que sea secretario de Comercio porque naturalmente genera esta desconfianza «.

El descendiente de aquellos Braun-Menéndez responsables del fusilamento de miles de peones rurales a principios de los 20, en eventos trágicos recordados como “La Patagonia rebelde”, después de manifestarse “comprensivo” con la gente que está “enojadísima” por el aumento de los productos de la canasta familiar, aseguró que no sólo los supermercados no se están “llenando de plata” sino que atraviesan los peores trimestres desde el año 2002. Sin embargo, mantuvo un inconmovible optimismo respecto del futuro venturoso de la Nación: «Tengo una visión dura del presente pero estoy optimista con el mediano y largo plazo”.

Baja de consumo y márgenes difusos

El Indec confirma que el mes de junio cerró con una caída de las ventas de los hipermercados que osciló entre el 5 y 8% interanual, medidas en unidades (la facturación bruta en pesos creció aproximadamente un 20%). En los supermercados chinos el retroceso alcanzó el 12%. Es claro que la caída del consumo por la pérdida de poder adquisitivo golpea fuerte incluso en el nivel más elemental de compra de alimentos.

Juan Vasco Martínez , vocero y director ejecutivo de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU, presidida por Alfredo Coto y por el dueño de La Anónima), alertó hace algunos meses que «el deterioro real en las ventas por la caída del consumo, el impacto inflacionario y los altos costos del negocio, está arrojando los peores balances».

El “Estudio del sector supermercadista” encargado en 2016 por la ASU a la consultora Abeceb (elaborado por la economista Soledad Pérez Duhalde con datos de las propias empresas interesadas) descartó que el sector tenga capacidad para operar como regulador de precios ya que “representa menos del 40% mercado de oferta minorista” (en contraste con un rango de 45 a 55% en Colombia, México y Chile) y afirmó que los supermercados argentinos “cobran precios promedio menores” que otros puntos de venta minoristas y que “en los últimos meses la evolución de precios fue la misma que la de los canales competidores”.

En el trabajo también se desmiente que el sector obtenga márgenes de ganancia únicos en el mundo ya que, siempre según la ASU, la rentabilidad promedio se ubica en torno al 2,7% sobre las ventas, frente a una media mundial de 3,1% y 2,9% en los EEUU. El estudio reconoce que los márgenes son mayores al 2,4% que registra en Europa pero aclara que es “muy inferior” al 4,5% de Japón.

Análisis de la cadena de valor

Más allá de lo afirmado por los propios supermercadistas, la asociación de usuarios y consumidores Centro de Estudios Sociales y Acción Comunitaria (Cesyac) elevó hace pocos días a la Secretaría de Comercio de la Nación un pedido formal para que se analice urgentemente la cadena de valor de numerosos productos que vienen sufriendo aumentos notables e injustificados y se analicen alternativas para retrotraer esos incrementos. La denuncia es compartida por la Cámara Argentina de Supermercados (CAS), que agrupa a los supermercados independientes, que puntualmente se responsabiliza a empresas como Arcor, Procter, Peñaflor, Molinos Río de la Plata, Danone, Coca Cola, Quilmes y Pepsi.

Víctor Fera, dueño de Marolio, Molto y de los supermercados Maxiconsumo, denuncia «un abuso por parte de quienes forman los precios, que agregan un 30 o 40% más del valor que corresponde». Y agrega: «Los grandes monopolios se unen para que esto suceda. Se manejan con márgenes de ganancia que no se manejan en ninguna parte del mundo». Como ejemplo de las prácticas monopólicas, con anuencia del gobierno, denuncia que, pese a estar en Precios Cuidados, «nuestros productos no se ven en las góndolas de Coto, Carrefour ni La Anónima».

Juan Carlos Aviano, director ejecutivo de Cesyac, consideró respecto de los aumentos delos últimos días: “Se conocieron aumentos que van del 5 al 20% en productos que consideramos de la canasta básica. Que las primeras marcas apliquen aumentos justo antes de pagar aguinaldos y alegando futuros pagos de pautas salariales, nos parece un despropósito y una práctica abusiva que sólo la pueden hacer quienes tienen posición dominante y ningún tipo de control por parte del Estado”.

“Las cámaras de supermercados están informando estos aumentos como que vienen del sector industrial y en la cadena de los alimentos está clara la concurrencia de responsabilidades y márgenes de ganancia. Acá siempre todos ganan y mucho, y el único que pierde es el consumidor”, concluyó Aviano.

 

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