La decisión se adoptó durante la primera reunión del espacio creado para avanzar en la reglamentación de la norma aprobada hace una semana en la Cámara de Diputados.
La sanción de la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable, conocida como Ley de Etiquetado Frontal, llevó varios meses de debate y no estuvo exenta del entrecruzamiento del poder de lobby de las grandes empresas y la campaña política.
Este lunes se llevó a cabo el primer encuentro de la mesa de trabajo, que tendrá reuniones cada semana, y fue encabezado por la ministra de Salud, Carla Vizzotti. Los representantes de organismos gubernamentales y organizaciones internacionales coincidieron en que la autoridad de aplicación de la norma deberá ser el Ministerio de Salud.
Hubo enviados de los tres ministerios intervinientes (Salud, Agricultura y Desarrollo Productivo), de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), del Instituto Nacional de Alimentos (INAL), de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y Unicef.
«Es muy importante esta reunión de trabajo, de puesta en común, para poder avanzar de manera consensuada y lograr una reglamentación lo antes posible», señaló Carla Vizzotti, que además pidió trasladar las discusiones sobre el tema a las reuniones del Consejo Federal de Salud.
El secretario de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, Marcelo Alós, planteó basarse en el trabajo que se llevó a cabo durante casi un año en la Comisión Nacional de Alimentos (CONAL) «ya que tiene el consenso de las provincias».
«Esta ley no prohíbe nada, sino que genera información primordial para una alimentación saludable»
Por amplia mayoría, Diputados convirtió en ley el proyecto de Etiquetado Frontal de alimentos
En tanto Ariel Schale, secretario de Industria, Economía del Conocimiento y Gestión Comercial, hizo un llamado a adelantarse a las posibles demandas que genere la adaptación necesaria.
En esta línea, la representante de OPS/OMS en Argentina, Eva Jané Llopis, se comprometió a «traer a la mesa las barreras y limitaciones que surgieron en otros países cuando estuvieron implementando este tipo de medidas para anticiparnos».
A su vez, Jané Llopis destacó que «esta ley es la más avanzada en la región», por lo que manifestó interés en observar en profundidad todo el proceso de reglamentación y ejecución para «poder ofrecer la hoja de ruta de cómo se ha hecho en Argentina».
Por el lado de los organismos internacionales que fueron invitados a participar del encuentro, Luisa Brumana, representante de UNICEF en Argentina, felicitó al Gobierno «por haber logrado este hito» y por la rápida puesta en marcha de la reglamentación de la norma.
La ley obliga a las empresas productoras de alimentos a imprimir en los envases un sello octogonal negro con determinadas dimensiones por cada nutriente crítico que posea en exceso, ya sea de sodio, azúcar, grasas o grasas saturadas y/o calorías.
Además, deberán agregarse señales de precaución cuando el producto contenga cafeína o edulcorantes, a fin de evitar o no recomendar su consumo en las infancias.