A la convocatoria de voluntarios para reemplazar a los docentes en los días de paro, desde la Gobernación le suman otra estrategia: introducir en la negociación paritaria a gremios menores que jueguen como aliados de Vidal.
La primera carta la jugó ayer, cuando Soeme (Sindicatos de Obreros y Empleados de Minoridad y Educación) se sumó por primera vez en la historia a la negociación paritaria, a raíz de un fallo del juez Luís Arias. Allí, la dirigente de Soeme Susana Mariño se plantó durante la reunión y defendió la propuesta oficial del 18% en cuatro cuotas ajustadas por inflación. «Si para los estatales fue bueno, para los docentes también es bueno», afirmó y en sintonía con el discurso vidalista pidió que las negociaciones continúen «con los chicos en las aulas».
Las palabras de Mariño generaron un cruce con Mirta Petrocini, titular de la FEB, quien dijo a los representantes del gobierno que proponer un acuerdo como el que aceptaron los estatales era «subestimar» a los docentes y a lo que la dirigente de Soeme le respondió: «Te pido más respeto por los trabajadores estatales y más cuando estamos presentes quienes logramos hacer ese acuerdo, que consideramos es muy beneficioso para no seguir perdiendo frente a la inflación», según reconstruye el Diario Hoy.
«Ya que vos conoces la propuesta del gobierno, por favor explicala porque acá los ministros no saben hacerlo», le dijo a Mariño el titular de Udocba, Miguel Díaz.
A la irrupción de Soeme se le suma la inclusión de UPCN en la negociación. UPCN es el más blando de los gremios estatales a la hora de negociar y tiene una rama docente que será contemplada en la paritaria. Además, UPCN fue el gremio que arregló con Vidal el 18% de aumento para el 2017 en diciembre del año pasado, cuando ni siquiera se había empezado a discutir la actualización salarial.