Tras la conmemoración del Día de la Lealtad en tres actos por separados, el Frente de Todos pondrá en la mira la Cámara baja, dónde todavía no tiene los votos asegurados para aprobar el proyecto enviado por Sergio Massa.
Luego de desencuentros por la fecha de la sesión para votar el Presupuesto 2023, tanto el oficialismo como la oposición se pusieron de acuerdo en amoldarse a la hoja de ruta original que fijaba el 26 de octubre como día para tratar el proyecto en el recinto de la Cámara de Diputados.
Eso es lo que se acordó en la reunión de Labor Parlamentaria que los líderes de las bancadas tuvieron con la presidenta del cuerpo, Cecilia Moreau, antes de la sesión especial que se llevó a cabo el día viernes.
La vocera presidencial le restó importancia al precio del dólar ilegal
En dicho encuentro, Germán Martínez, presidente de la bancada del Frente de Todos, pidió a los diputados que los bloques «generen un listado de los temas en debate que requieren mayor debate en particular». Es por ello, que Juntos por el Cambio comentó una propuesta del diputado nacional de la UCR Julio Cobos para dividir la sesión en dos, con un cuarto intermedio el 26 de octubre para descansar y reponer energías, retomando el debate en el recinto al día siguiente.
El tema que se vería favorable es la propuesta opositora de incorporar en la redacción de la ley una suerte de «claúsula gatillo» para rediscutir y ampliar el Presupuesto -con la convocatoria formal a los ministros y secretarios del Poder Ejecutivo para que vuelvan a intervenir en la comisión de Presupusesto- en el caso de que la inflación real del año que viene supere a la estipulada por el Gobierno del 60%.
Con esto, la oposición quiere asegurarse que si el Estado, producto de una inflación mayor, obtiene una recaudación adicional, que esos fondos no puedan reasignarse discrecionalmente.