El rol de la Iglesia en los Paradise Papers

En los últimos días se confirmó que la Congregación de los Legionarios de Cristo poseía varias cuentas en paraísos fiscales, algunas de las cuales continúan activas, a través de las que procesaba sus fondos para educación, con un flujo de cerca de 300 millones de dólares anuales. El dato se desprende de la información que comienza a procesarse en el marco de la investigación internacional conocida como Paradise Papers.

Los Legionarios de Cristo es una congregación religiosa clerical católica de derecho pontificio que fue fundada en 1941 en la Ciudad de México por el sacerdote mexicano Marcial Maciel. Además de ser una de las congregaciones más acaudaladas del mundo, desde hace unos años se encuentra envuelta en diversos escándalos por abuso sexual contra menores. En 1997 aparecieron las primeras acusaciones contra el fundador de la orden por abuso contra niños y seminaristas. En 2009, a un año del fallecimiento de Maciel, los Legionarios reconocieron que había tenido varios hijos siendo sacerdote (algunos de ellos también fueron abusados) y que era consumidor habitual de drogas, por lo que en 2010 se decidió desvincularlo de la orden.

Pero las empresas off shore creadas por Maciel en Bermudas para manejar los millonarios fondos de la institución continuaron funcionando. “The Society for Better Education”, creada en 1992 con la asesoría de Appleby, fue la primera y dos años después se sumó “International Volunteer Services” con el objeto de “gestionar los millonarios ingresos de su imperio educativo”, según planea la investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) recientemente publicados por la asociación civil Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI). La estructura educativa multinacional de los Legionarios incluye ateneos y liceos donde estudian más de 166 mil alumnos.

Según los documentos relevados hasta el momento, el flujo de dinero anual por ambas sociedades alcanzaba los 300 millones de dólares anuales y terminaba derivándose al fondo fiduciario Ecyph Limited de las Islas Vírgenes Británicas. Los rectores y administradores de la red de universidades de la Legión eran los encargados de administrar estos fondos en paraísos fiscales. Entre estos se cuentan Álvaro Corcuera, sucesor de Maciel  al frente de la Legión, Evaristo Sada Derby, secretario de la congregación, y Anthony Bannon, director de la Legión en América del Norte.

Más allá de que desde la institución religiosa afirman que las dos sociedades fueron cerradas en 2006 y 2013, el diario italiano L’Espresso sostiene que el cierre no se ha completado y que en Panamá aún funcionan sociedades de los Legionarios abiertas en los años 80.

 

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