Elecciones 2017: Los cambios en las legislaturas de Ciudad y Provincia

Aunque aun no definió a sus candidatos, el macrismo sabe que se juega el control de las legislaturas en los únicos dos distritos que gobierna con dirigentes propios.

En Ciudad de Buenos Aires serán treinta los legisladores que de no ser reelectos, terminarán sus  mandatos a fin de este año. Carmen Polledo, Alejandro García, Juan Pablo Arenaza y Roberto Quattromano, están imposibilitados para renovar, dado que ya llevan dos periodos en sus bancas, y serán bajas sensibles para el PRO: Polledo es la vicepresidenta primera de la Legislatura y  García es el presidente de la comisión de Presupuesto.

De  las 30 bancas en juego, el PRO arriesga  13 (de las 28 que componen su bloque), de los cuales 8 están habilitados formalmente para renovar (Agustín Forchieri, Victoria Roldán Méndez, Claudio Calciano, Octavo Calderón, Natalia Persini, Esteban Penayo, Benigno Raposo Varela y Cristina García), lista que se completa con  la legisladora Cecilia De La Torre, que falleció el año pasado.

A su vez, el FPV cuenta con 8  bancas y a la mitad se le vence el mandato (José Cruz Campagnoli  Lorena Pokoik, Pablo Ferreyra y Magdalena Tiesso). Mientras que UNEN obtuvo 8 legisladores en 2013 al presentarse como frente integrado por  SUMA +, Coalición Cívica, Partido Socialista Auténtico, Confianza Pública, Proyecto Sur y el Partido Socialista; de los cuales podrán renovar Hernán Rossi, Juan Nosiglia y María Inés Gorbea (SUMA +), Paula Oliveto (Coalición Cívica), Hernán Arce (Partido Socialista),  Javier Gentilini (quien ingresó por Proyecto Sur y ahora formó el monobloque del Frente Renovador), Adrián Camps (PSA) y Gustavo Vera (Bien Común).

En cuanto a la Provincia de Buenos Aires, el macrismo pone mucho menos en juego, mientras que el Frente Renovador es quien más arriesga, al igual que el GEN; lo que representa una oportunidad única para Vidal, de poder obtener el control del parlamento, dado que sólo los aliados radicales renuevan bancas. Al Frente Renovador, en cambio le toca renovar todas las bancas que obtuvo en el 2013, cuando Sergio Massa derrotó a Martín Insaurralde, el candidato del Frente para la Victoria.

En la cámara Cámara alta, el massimo pone en juego 8 de sus 10 representantes (Malena Baro, Juan Curuchet, Alfonso Coll Areco, Jorge D’Onofrio, Lorena Ferraro, Sebastián Galmarini, Patricio Hogan y Gabriel Pampin), mientras que sólo tienen su lugar asegurado hasta 2019  José Luis Pallares y Fernando Carballo. A su vez, el PRO, sólo arriesga 3 de sus 16 miembros (Carlos Fernández, Gustavo Di Pietro y Roberto Costa), mientras que el FPV pone en juego 2 de 8 (Mónica Macha y Gervasio Bozzano), a la vez que PJ-Bloques Peronista y PJ-Néstor Kirchner-, se juegan los 6 miembros que los componen (Norberto García, Patricio García, Fernando Moreira, Alejandro Urdampilleta, Carolina Szelagowski y Héctor Vitale)

En diputados el oficialismo renueva ocho lugares de los radicales electos en 2013 (Santiago Nardelli, Luis Oliver, Sandra Paris, Fernando Pérez, Diego Rovella, Maria Elena Torresi, Mario Vignali y Orlando Yans), el FR arriesga 11 de 20 (Juan Amondarain Carlos Acuña, Lisandro Bonelli, María Marta Corrado, Marcelo Di Pascuale, Pablo Garate, Julio Ledesma, Víctor Monfasani, María Ratto, Jorge Sarghini y Sergio Villordo) y al fragmentado peronismo se le terminan por un lado los mandatos de Miguel Funes, Gabriel Godoy, Lucía Portos, Juan José Mussi, Karina Nazabal, Aníbal Regueiro y Marcelo Torres; a la vez que el bloque FpV-PJ pone en juego 7 de 13 (Valeria Amendolara, Marcelo Feliú, Liliana Pintos, Héctor Quinteros, Evangelina Ramírez, Mariano San Pedro y Alicia Sánchez), mientras que la  bancada de Peronismo para la Victoria arriesga los mandatos de Gustavo Di Marzio, Fernando “Chino” Navarro, Hernán Doval y Graciela Rego.

Finalmente, el GEN pone en juego a los cuatro diputados de su bancada (Marcelo “Oso” Díaz, Juan Cocino, Rubén Grenada y Jorge Santiago.)

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