«Hay radicalismo, hay un gobierno, tenemos un futuro», indica en su último párrafo el documento final que este sábado presentaron los radicales bonaerenses en la Convención partidaria que desarrollaron en la ciudad de Berisso.
En el encuentro, estaba previsto la designación de las nuevas autoridades convencionales y de la junta electoral, además de trabajar de cara a las próximas elecciones en la confección de las listas y resolver las internas locales que puedan suscitarse.
En el primer caso, se respetó la división por sectores, y se siguió con una suerte de esquema de compensación. El titular de la Convención, Pablo Barrena (funcionario de Lobería) y dos miembros más de la mesa de conducción, serían elegidos por el sector mixturado entre las comandancias del exsenador nacional, Ernesto Sanz, el Intendente de San Isidro, Gustavo Posse y un sector de renovados intendentes.
Mientras el sector que comanda el Vicegobernador, Daniel Salvador, ubicaría cinco miembros; y el grupo que responde al diputado nacional, Ricardo Alfonsín, tendría tres representantes.
Pero en contraposición, los alfonsinistas tendrían la facultad de ubicar al titular de la Junta Electoral (el platense Federico Carozzi), y el sanzismo-possismo, y el salvadorismo, a los cuatro miembros restantes.
De la Convención, participaron además, los intendentes, Alejandro Celillo (General Alvear); Daniel Cappelletti (Brandsen); Gonzalo Peluso (Magdalena); Víctor Aiola (Chacabuco); Carlos Ronda (Mar Chiquita); Esteban Reino (Balcarce); el jefe del bloque de diputados de Cambiemos, Jorge Silvestre; sus pares, Alejandra Lorden, Sandra París, Diego Rovella, Liliana Denot, el vicepresidente de la Cámara de Senadores, Carlos Fernández; los diputados nacionales, Miguel Bazze, Héctor Gutiérrez, entre otros.
En esta reunión resolvieron que, aunque el ideal sean las listas de unidad, en el caso de ser necesario habrá posibilidad de presentar lista propia avalada oficialmente.