Este martes la jueza Elena Highton presentó su renuncia a la Corte Suprema de Justicia. Desde su entorno informaron que la magistrada considera que el tribunal atraviesa el “fin de un ciclo” luego de la última renovación de autoridades. En tanto la salida se hará efectiva el 1 de noviembre.
La semana pasada, una mayoría que ella no integró, eligió como nuevo presidente de la Corte a Horacio Rosatti. Highton había pedido que la reunión en la que se decidió ese nombramiento se pospusiera, con el argumento de que Ricardo Lorenzetti tenía un compromiso que le impedía participar. Rosatti, Juan Carlos Maqueda y Carlos Rosenkrantz se negaron y ella decidió entonces no conectarse al Zoom de la reunión.
Horacio Rosatti fue elegido como presidente de la Corte Suprema
Por su parte, en el texto de su renuncia Highton no aclara los motivos de su decisión, pero dice que la dimisión es “con efectos a partir del 1 de noviembre del corriente año”. Además, pese a que la presentó hoy, la renuncia lleva por fecha “30 de septiembre”.
Del mismo modo, la jueza le presentó su renuncia a Alberto Fernández, quien, como jefe de gabinete de Kirchner, había sido el impulsor de su designación en 2004. Sin embargo, la relación con el actual presidente había atravesado momentos de tensión en los últimos tiempos.
En esta línea, quien sí era cercana a Highton era Marcela Losardo, la primera ministra de Justicia y socia histórica de Fernández, quien además había sido discípula de la jueza en la facultad. Esa cercanía hizo que la magistrada no pensara en jubilarse cuando Fernández llegó a la Casa Rosada.
A partir de ahora y hasta que se designe su reemplazante, la Corte funcionará con cuatro miembros. Esta no será la primera vez; cuando renunció Raúl Zaffaroni continuaron trabajando con cuatro y, después, tras la salida de Carlos Fayt, funcionó seis meses con tres miembros.
La forma de elegir los magistrados está regulada por el decreto 222/03 del Poder Ejecutivo, que establece ciertos criterios para la selección del candidato propuesto, además de un mecanismo de consulta pública.
Entre los criterios, se encuentra atender a las circunstancias relativas a la composición general de la Corte en cuanto a diversidades de género, especialidades profesionales e integración regional y federal, así como también a los requisitos atinentes a la integridad moral e idoneidad técnica y el compromiso con la democracia y la defensa de los derechos humanos que deben reunir los postulantes.
ELENA HIGHTON
Helena Highton fue la primera mujer nombrada jueza de la Corte, el 28 de junio de 2004, impulsada por Néstor Kirchner. Hasta este martes Highton era la única mujer que integraba el tribunal y hasta la semana pasada, además, había sido su vicepresidenta.
La jueza había superado el límite de 75 años que fija la Constitución de 1994 para seguir en el cargo, pero pudo permanecer porque la Justicia hizo lugar a una acción de amparo que ella formuló y que el gobierno de Mauricio Macri no apeló.
Dentro de sus tareas, Highton tenía a su cargo la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte, creada de 2006 para facilitar el acceso a la Justicia de las personas en una situación de especial vulnerabilidad. También, desde la muerte de Argibay, controlaba la Oficina de la Mujer. La magistrada, por su parte, explicaba que siendo la única mujer de la Corte, no quería abandonar estas tareas y que por ello no abandonaba el tribunal.
A partir de ahora empezará ahora un largo proceso para elegir a su reemplazante. A los jueces de la Corte los elige el presidente de la Nación con el acuerdo del Senado por dos tercios de sus miembros presentes. De este modo, la renuncia de Highton abre un escenario inesperado para el gobierno: por un lado, tiene un asiento para ocupar, aunque necesitará el respaldo de Juntos por el Cambio para conseguir los dos tercios de los votos en el Senado.
Pero además, el asiento vacío en la Corte Suprema también podría abrir un escenario para negociar con la oposición esa designación y la del Procurador General de la Nación, donde el oficialismo nunca logró los votos para ubicar a Daniel Rafecas. Cabe destacar que el resultado de las elecciones de noviembre marcará las posibilidades que tendrá el Gobierno para sentarse a negociar con la oposición.

