La deuda externa de nuestro país aumentó un 28% respecto de 2016, año en que ya se había multiplicado notoriamente. Sólo durante el último año Argentina sumó 52 mil millones de dólares de nueva deuda, según un informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). La deuda ya alcanza casi la mitad del Producto Bruto Interno (PBI) del país.
2016 cerró con un nivel de deuda de s 181.170 millones de dólares mientras que el año pasado se llegó a los 232.952 millones, lo que equivale al 47% del PBI nacional. El informe oficial da cuenta de que “el stock de deuda externa bruta total con títulos de deuda a valor nominal residual a fines de diciembre de 2017 se estima en USD 232.952 millones, incrementándose en USD 15.442 millones con respecto a fines de septiembre de 2017″.
Esto se reflejó también en el saldo de la balanza de cuenta corriente (el intercambio de un país con el resto del mundo, incluyendo flujos de inversión e intercambio de bienes y servicios), que en 2017 registró un déficit de algo más de 30 mil millones de dólares, más del doble que el año previo. Y la tendencia es al alza, ya que el último trimestre del año se constató un déficit de USD 8.738 millones contra USD 8.261 millones del tercer trimestre, siempre según datos del organismo estadístico.
El reporte del Indec explica que el aumento obedeció principalmente “a las emisiones de deuda del Gobierno general y el Banco Central”. “A fines de diciembre de 2017, el 61 por ciento de la deuda corresponde al Gobierno general, el 8 por ciento al Banco Central, el 3 por ciento a las sociedades captadoras de depósitos y el 1 por ciento a otras sociedades financieras y un 27 por ciento final a otros sectores”, se detalla a continuación.
A estas cifras hay que sumarle las numerosas tomas de deuda en el mercado internacional gestionadas por el ministro de Finanzas Luis Caputo desde inicios del año, aún en un contexto económico de encarecimiento del crédito por la subida de tasas de la FED estadounidense.