El jefe de Gabinete Marcos Peña presentó ayer su informe en el Senado y fue inevitable el tema tarifario, que venía sacudiendo a la Cámara de Diputados con una votación donde Cambiemos rechazó 29 proyectos para reducir el impacto del tarifazo en los servicios públicos. Peña defendió la política del oficialismo y le pidió a las provincias que “asuman la responsabilidad de sus gastos”.
Peña estuvo acompañado por el vicejefe de Gabinete Gustavo Lopetegui y por el titular del sistema nacional de Medios Públicos Hernán Lombardi, así como por algunos de sus principales asesores, entre ellos el secretario de Comunicación Pública Jorge Grecco, el secretario de Fortalecimiento Institucional Fernando Sánchez y la secretaria de Asuntos Parlamentarios Lucía Aboud.
Su informe comenzó con un punto acerca del “Federalismo Fiscal”, en el que criticó el “hipercentralismo” que caracterizó a la administración anterior y cuestionó esa “lógica perversa” que existía en la relación entre la Casa Rosada y las provincias: “Cuando llegamos había una Casa Rosada con la mayor concentración de recursos de la historia Argentina. Además, esos fondos se repartían con discrecionalidad, como una explícita herramienta de disciplinamiento político”. “Los subsidios a la energía y el transporte iban básicamente a la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires, una discriminación geográfica que debía terminar”, sostuvo el Jefe de Gabinete y, ante las consultas de los legisladores, defendió los incrementos tarifarios, responsabilizando de ellos a la pesada herencia recibida del kirchnerismo.
En medio de la crisis generada por el tarifazo, que se expresa tanto en el Parlamento como en la relación con los gobernadores y en un evidente malhumor social, Peña pareció haber retomado la estrategia discursiva de los primeros meses de Gobierno de responsabilizar de la situación y de todas las medidas antipáticas que toma el gobierno al kirchnerismo y a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner (que no participó de la sesión). El Jefe de Gabinete también cuestionó a la oposición por hacer “demagogia” con los proyectos de ley sobre tarifas y pidió “más responsabilidad”. “Estamos en contra de la idea de que el Parlamento sea el lugar donde se fije la política tarifaria y esto lo dijo también el Consejo Federal de Energía”, concluyó.
Tan falto de contenido fue el informe que hasta el propio Miguel Pichetto, jefe del bloque Argentina Federal, caracterizado por su dialoguismo con el gobierno, denunció que la ponencia de Peña fue “insustancial” y planteó la necesidad de avanzar hacia un esquema de “unidad nacional”. También alertó acerca de las “luces amarillas” en la economía, consideró “desmedidos” los aumentos de tarifas, recordó las preocupaciones del Fondo Monetario Internacional y responsabilizó al Gobierno por un desprestigio de la política por seguir los consejos de Jaime Durán Barba.
Varios otros senadores expresaron sus cuestionamientos, entre ellos formoseño José Mayans, de la bancada de Pichetto, quien señaló que su provincia sí es discriminada por el Gobierno en cuanto al envío de fondos mientras que se privilegia al aliado Gerardo Morales en Jujuy. Mayans también consideró “demencial” el tarifazo, calificó a la política económica como “un desastre” y manifestó su preocupación por el crecimiento de la deuda externa: “No podemos seguir con este nivel de endeudamiento, con este nivel tarifario, con este esquema de balanza comercial. De buena fe le decimos. Es un informe totalmente incierto el que ha manifestado”.
Por supuesto, desde el bloque del FPV-PJ también llovieron las críticas. Las senadoras Ana Almirón, Ana María Ianni y Silvina García Larraburu, así como el jefe del bloque Marcelo Fuentes, cuestionaron los tarifazosapuntaron al incremento de las tarifas y las estrategias económicas del oficialismo. Fuentes cuestionó la metodología de exposición, sin posibilidad de repreguntas, y advirtió que muchas de sus respuestas hubieran provocado un voto de censura en un régimen parlamentario. El senador opositor concluyó denunciando que la violenta transferencia de recursos impulsada por el Gobierno se tradujo en los últimos años en aumentos de las ganancias las empresas de amigos y familiares del presidente Mauricio Macri, como en el caso de Central Puerto (de Nicolás Caputo) y Pampa Energía (de Marcelo Mindlin).