“No voy a permitir la interrupción del servicio de justicia” dijo el nuevo titular del organismo. Además, Lugones cruzó a la Corte Suprema, a raiz del reciente fallo que declaró inconstitucional su actual composición.
La Corte Suprema declaró inconstitucional la actual composición y una virtual parálisis del Poder Judicial puso en alerta a diversos sectores. La posibilidad de aprobar una reforma está complicada, dada la tensión en el Congreso Nacional y la dificultad del Frente de Todos de tener números favorables.
En ese marco, el Consejo de la Magistratura renovó sus autoridades y el camarista Alberto Lugones fue elegido de manera unánime para volver a presidir el cuerpo, como ya lo había hecho en 2020. Despejó la idea de que el Consejo deje de funcionar el 16 de abril si no alcanza la composición de 20 integrantes que estableció la Corte, y aseguró “que no voy a permitir, en tanto de mí dependa, la interrupción del servicio de justicia. Y lo digo como hombre del derecho y como juez de la Nación”.
Fue el representante del Poder Ejecutivo, Gerónimo Ustarroz, quién comunicó el acuerdo al que se había llegado: Lugones para la presidencia y Carlos Matterson –representante de los abogados del interior– para vicepresidente. Lugones es el referente de la Lista Celeste de la Asociación de Magistrados, la que mayor cercanía tiene con el gobierno nacional.
Dos de las comisiones claves quedaron en manos de legisladoras del Frente de Todos y de importante cercanía con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner: la senadora María Inés Pilatti Vergara se quedó con la comisión de Acusación –donde tramitan las denuncias contra los magistrados– y la diputada Vanesa Siley se hizo con la de Selección –donde se mueven los concursos–. En el reparto, Marías presidirá la comisión de Administración y la diputada del interbloque Federal Graciela Camaño, la de Reglamentación.
En diciembre pasado, la Corte señaló en un fallo que se debía pasar de la integración actual de trece miembros a la de veinte que rigió hasta 2006. Esa composición trae aparejado que sea el presidente de la Corte quien también presida el Consejo. Para nombrar a los otros seis miembros, deben celebrarse elecciones antes de abril. “Una tarea que no resulta fácil”, dijo el presidente saliente del Consejo, Diego Molea, que pidió informarle a la Corte todas las tareas que vienen llevando a cabo para cumplir con el fallo.
“De no integrarse el Consejo en esa fecha con esos 20 miembros, no será responsabilidad de este cuerpo. Y, en caso de llegarse a esa situación límite, habremos de evaluar con ustedes, señoras consejeras y señores consejeros y con los funcionarios de este Consejo, cuál es la forma de continuar, porque no eludiremos nuestro compromiso asumido al jurar como miembros de esta institución y en mi caso hoy, como presidente”, planteó Lugones en su discurso de asunción.