Los kioscos de la Capital Federal y del Gran Buenos Aires que cargan las tarjetas SUBE anunciaron que no realizarán esa actividad durante tres días esta semana en protesta contra la prohibición estatal para el cobro por la tarea.
La medida de fuerza se estableció para los días miércoles, jueves y viernes, por lo que cientos de miles de personas podrían verse afectadas si se encuentran lejos de las estaciones terminales de subterráneos o trenes.
La Cámara de Kiosqueros Unidos (CKU) expresó en un comunicado que “los kioscos son puntos de venta fijos necesarios para que funcione el sistema de transporte público y estos asumen un riesgo elevado al desarrollar esta tarea”, y apuntó que el Estado había prohibido el cobro por la recarga cuando en 2011 la entonces presidenta Cristina Kirchner lanzó la tarjeta del Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE) por entender que esta actividad podría motivar ventas en los negocios. La administración de Mauricio Macri optó por respaldar esa prohibición.
También, CKU dejó en claro que se debe derogar o modificar la ley que prohíbe el cobro de adicional o, en su defecto, se permita una rentabilidad “digna” del 15 %.