Denuncian que es «imposible» que los jefes de la AFI desconocieran el esquema de espionaje

Durante su declaración ante la Comisión Bicameral de Control de las Actividades de Inteligencia, los máximos responsables de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas y Silvia Majdalani, negaron todo vínculo del organismo con el aparato “paraestatal” de espionaje que investiga el juez Alejo Ramos Padilla. La oposición asegura que es “imposible” que el esquema funcionara sin ser detectado y piden la renuncia de los funcionarios.

Hace algunos días la Bicameral escuchó al juez federal de Dolores describir el sistema de espionaje ilegal que involucra a sectores de ex agentes de inteligencia y posiblemente a numerosos empleados activos de la AFI, además de sectores de la justicia, la política parlamentaria y el periodismo. Poco después Ramos Padilla le tomó declaración al ex agente Rolando Barreiro, quien pide acogerse a la figura del arrepentido para aportar más datos sobre el esquema de espionaje y extorsión por el que ya está detenido el falso abogado Marcelo D´Alessio y fue declarado en rebeldía el fiscal Carlos Stornelli.

Espionaje: Arribas y Madjdalani declaran ante la Bicameral de Inteligencia

Aunque la audiencia fue reservada, luego del encuentro trascendió que Arribas y Majdalani negaron categóricamente toda vinculación de la AFI con los casos de espionaje, aunque sí reconocieron haber enviado dos agentes a hablar con el juez Luis Carzoglio, quien llevaba una causa contra Pablo Moyano, presuntamente con el objetivo de “prevenir paros y disturbios” si el magistrado decidía dictar la captura del gremialista. Más allá de la justificación, el hecho constituye una grave irregularidad y hasta un delito por la intervención de los servicios de inteligencia sobre un poder independiente.

Arribas también confirmó que los ex comisarios Ricardo Bogoliuk y Aníbal Degastaldi fueron parte activa de la Agencia de Inteligencia durante algunos meses, pero sin responder a la acusaciones de la oposición que denunciaban que ambos reportaban a Pablo Pinamonti, un funcionario que sigue en activo. Según explicó el diputado Daniel Lipovetsky, secretario de la Comisión, Arribas también explicó que “Barreiro fue agente de la AFI durante todo el kirchnerismo y sólo estuvo durante seis meses en esta gestión”.

Más allá de las declaraciones de Lipovetsky, que actuó como vocero del oficialismo luego del encuentro afirmando que “no hubo intervención de los organismos públicos, lo que hubo fueron personajes que cometieron delitos con una red paraestatal”, durante la presentación los diputados y senadores de Cambiemos que integran la Bicameral no hicieron preguntas, quedando el interrogatorio a los funcionarios a cargo de la oposición.

El senador kirchnerista Marcelo Fuentes no aceptó la desresponsabilización de Arribas y Majdalani, consideró que sus respuestas “no fueron satisfactorias”, afirmó que ambos “mostraron una ignorancia absoluta” sobre la actividad de la red de espionaje paraestatal y sostuvo que “es imposible que una agencia de inteligencia paralela de esta magnitud funcionara sin haber sido detectada”. En ese sentido, luego insistió con la necesidad de “desentrañar” si las operaciones de espionaje y extorsión tuvieron algún vínculo con la AFI. “Lo grave no es la extorsión (que era, según la causa, el objetivo del aparato de espionaje) sino que se dedique a perseguir políticamente”, añadió.

Majdalani también sostuvo fuertes cruces con los diputados kirchneristas Leopoldo Moreau y Rodolfo Tailhade. Testigos del anexo del Senado comentaron que los gritos se escuchaban desde afuera del recinto donde se realizó la entrevista.

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