El gobierno de Mauricio Macri acordó con el de los Estados Unidos la puesta en marcha de bases militanres en Misiones y Tierra del Fuego, de la NSA (Agencia de Seguridad Nacional estadounidense).
El Ministerio de Defensa argentino coordinará el avance de las obras dirigidas por la NASA en territorio nacional, lo cual va contra el pedido de la Unasur de retirar destacamentos militantes estadounidenses de Sudamérica.
Las dos bases norteamericanas estarán en lugares estratégicos: Misiones es clave por el control de la seguridad en la Triple Frontera con Paraguay y Brasil, una de las más calientes de la región; y es la clave de acceso al Acuífero Guaraní, uno de los reservorios de agua dulce más grandes del mundo. A la vez que Tierra del Fuego, es la más austral de las regiones habitadas de manera permanente y regular por el hombre, y una puerta de acceso al control de la Antártida y las Islas del Atlántico Sur.