La escalada en las tensiones entre Elisa Carrió y Mauricio Macri están a punto de sumar otro capítulo. Luego de que la jefa de la Coalición Cívica asegurara que “perdió” la confianza en el presidente, Gustavo Gutiérrez, integrante del Ente regulador de servicios de la Ciudad y persona de confianza de Carrió, tiene en carpeta explosivas denuncias que involucran a integrantes de Cambiemos.
Gutiérrez, íntimo de Elisa Carrió, fue designado en el Ente Regulador de Servicios Públicos de la Ciudad en el 2016, cuando Horario Rodríguez Larreta, quien seducía a “Lilita” para que fuera candidata a diputada por CABA, tuvo un el lugar vacante que dejó la renuncia de Julio Raffo.
No obstante, desde esa silla oficialista, Gutiérrez, quien fue despedido previamente por Fabián Pepín Simón de YPF, empezó a seguir el juicio por la estatización de la empresa en la que el Estado argentino fue demandado por 3.000 millones de dólares, iniciada por un fondo buitre y cuyo proceso continuará en los Estados Unidos.
Gutiérrez, puso foco en el rol de Pepín Simón, quien es director titular de la petrolera de capitales estatales, y un supuesto interés particular en el reclamo del grupo buitre Burford; mientras que la propia Carrió le agradeció a Pepín por “haber impulsado al directorio de YPF” para que sea querellante en la causa por el supuesto vaciamiento de la empresa, en la que se investiga al grupo Petersen, de la familia Eskenazi.
Pepin no es sólo una espada judicial de Mauricio Macri, lo acompaña desde la Jefatura de Gobierno porteña, y es también su abogado personal en los Panamá Pappers; además de tener fuertes lazos con conspicuos miembros del poder judicial y también del Grupo Clarín; por lo que gran parte del oficialismo puso el ojo en lo que hace Gutiérrez, y son varios lo que le reclamaron a Lilita que lo conduzca, quien el año pasado afirmó que a la única persona que defendió «con Macri fue a Gustavo (Gutiérrez), que nunca se fue con el kirchnerismo y que siempre me acompañó. Lo pedí como síndico de YPF, el problema es que no le dieron los instrumentos. Gutiérrez quería saber por qué se le había pagado tanto a Odebrecht».
A su vez, el miembro del Ente, también puso la mira en la obra más importante en la gestión PRO en la los 10 años de gestión: El paseo del Bajo. Cómo así también en la siempre polémica concesión de Metrovias, por una serie de informes financieros, los cuales ya anticipó en la comisión de Defensa al Consumidor en la Legislatura porteña.
Por el Paseo del bajo, Larreta fue denunciado por la presidente de la Auditoria Porteña, Cecilia Segura, por supuesto beneficio a IECSA, empresa de la que fue dueño Mauricio Macri, y en la actualidad pertenece a Marcelo Mindlin.
Según la Auditoria, IECSA se quedó con el tramo más importante de la obra, por unos 3.000 millones de pesos; y por la que también se apunta por supuesta irregularidades en la adjudicación del tramo, al ministro de Transporte Guillermo Dietrich, el ministro de Desarrollo Urbano y Transporte porteño Franco Moccia, el presidente de AUSA Carlos María Frugoni y la jefa de compras de AUSA Natalia Bustos.
Gutiérrez, viene siguiendo la denuncia en la que se investiga porque, pese a que el Paseo del Bajo tiene tres tramos, A, B y C; y el pliego de la licitación establecía que la empresa que ganara un tramo no podía competir en los otros y que se licitarían del más caro al más barato (Quedando C, con un presupuesto estimado de 4.480 millones de pesos; segundo el B, de 2.350 millones; y tercero el A, por 1.870 millones); no se respetó ese orden a la hora de la apertura de sobres, permitiendo especulaciones sobre la asignación de los mismos, dado que quienes ganaron los tramos A y B (más baratos) quedaron excluidos del tramo más caro, el C, que finalmente se quedó IECSA.
“La única que lo banca es Carrió, pero desde la Casa Rosada y el ejecutivo dela Ciudad lo tiene apuntado, es difícil que lo puedan sostener”, afirmaron a Informe Política desde la Coalición Cívica, quienes apuestan a mantener la paz con Macri, y aclararon que incluso, la ausencia de coordinación con la conducción de la CC, le valieron a Gutiérrez el enojo de varios de los legisladores de la Ciudad del espacio de Carrió.