El viceministro de Justicia, Juan Martín Mena, dijo que esto es una muestra de «inconducta en la función pública».
En referencia a los chats de Telegram en los cuales jueces federales, empresarios de medios de comunicación, funcionarios del Gobierno porteño y exmiembros de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), que intentaban armar una versión falsa sobre un viaje a Lago Escondido, se expresó el viceministro Juan Martín Mena.
El segundo de Martín Soria señaló que lo que no pueden hacer los jueces, y quienes participaban de esos chats «es seguir mintiendo». El funcionario afirmó que «en esas conversaciones hay una escandalosa cantidad de delitos. Es una muestra de la inconducta con la cual se puede ejercer la función pública. Están tapando un viaje injustificable».
Escándalo: Filtran chats de funcionarios y jueces por un vuelo a la estancia de Lewis
Hace dos día se dieron a conocer conversaciones en un grupo de la aplicación Telegram, conformado por jueces federales, dos directivos del Grupo Clarín, un funcionario porteño, el jefe de los fiscales de la ciudad de Buenos Aires y un empresario con pasado en la AFI, quienes intentaban coordinar una versión para justificar la participación de varios de ellos en un vuelo privado a Bariloche y más una estadía en la estancia del magnate británico Joe Lewis.
Los involucrados en esas conversaciones son Julián Ercolini, titular del Juzgado Federal número 10; Pablo Yadarola, a cargo del Juzgado Penal Económico número 2; Pablo Cayssials; Juzgado Contencioso Administrativo número 9; Carlos Mahiques, integrante de la Sala II de la Cámara de Casación Penal; el ministro de Seguridad y Justicia porteño, Marcelo D’Alessandro –propietario de la línea supuestamente hackeada- y el procurador de CABA, Juan Batista Mahiques.
Por otra parte, Mena indicó, en declaraciones a Radio Con Vos, que «no pueden hacerse los sonsos frente a lo que se conoció» porque «no son conversaciones privadas hablando de su vida personal».
«Nadie está en ese grupo discutiendo de conversaciones privadas que atenten contra la intimidad de alguien. Todos los que participan gozan de una impunidad escandalosa. Pueden decir cualquier cosa», sostuvo el funcionario.
Asimismo, Mena afirmó que «no le consta el origen de esos chats» y que por el momento los acusados «sostienen dos versiones distintas».
«Ellos por momento sostienen que son inventados, editados, confeccionados con inteligencia artificial, que les alteraron los textos y la voz, también sostienen que hubo un hackeo. O se inventó o se hackeó», indicó.