Luego de que la calificadora Fitch bajaraó el panorama de la deuda Argentina de “positiva” a “estable”; y mantuviera en “B” la calificación para el país; otro de los grandes jugadores de las finanzas internacionales, Moody’s, advirtió que existe una «mayor percepción de riesgo» para activos argentinos.
Además, la calificadora de riesgo advirtió sobre un posible «acontecimiento negativo en términos crediticios» para Argentina.»El reciente debilitamiento del peso refleja una mayor percepción de riesgo para activos argentinos», afirmó el vicepresidente de Moody´s Gabriel Torres.
Moody’s analyst Gabriel Torres comments on the Argentinian government’s measures to address recent currency pressures pic.twitter.com/GCIxmusIKD
— Moody's Ratings (@moodysratings) May 4, 2018
«Si bien prevemos que esas medidas ayudarán a reducir la volatilidad cambiaria, el reciente debilitamiento del peso refleja una mayor percepción de riesgo para activos argentinos», consideró Torres quien consideró que la volatilidad cambiaría «constituye un acontecimiento negativo en términos crediticios para Argentina».
Previamente, Fitch empeoró la calificación nacional haciendo eje en que la autoridad monetaria ha realizado fuertes ventas de dólares de sus reservas al mercado, pero no ha logrado evitar una profunda depreciación del peso, que el jueves cerró en un mínimo histórico.
Además, Fitch alertó sobre la alta inflación que «alcanzará el 23% para este año y el 16,5% para el 2019, cifras un 50% superiores a las metas anunciadas por el gobierno». Además de mencionar que se trata de la inflación más alta para todos los países calificados como «B».
El Banco Central vendió más de 7.700 millones de dólares desde el inicio de marzo. Las reservas totalizaron el jueves 56.144 millones de dólares, frente a los 61.726 millones de dólares de fin de marzo. En un país con una elevada inflación, la gran preocupación del Gobierno es que el alza del dólar se traslade a los precios locales y genere más desajustes en la economía y protestas de una población que ya ha sufrido fuertes alzas en las tarifas de servicios públicos.
Pese a la devaluación del peso, el ministro de Hacienda mantuvo la pauta oficial de inflación prevista para 2018 en el 15 por ciento.