La supuesta aparición de los cuadernos originales, que habrían sido escritos por el chofer Oscar Centeno, quien a su vez había asegurado que los había quemado; puso en jaque toda la causa.
El abogado Fernando Míguez, representante de la ONG Fundación por la Paz y el Cambio Climático en la Argentina, denunció a Centeno por falsear su declaración; a la vez pidió que se cite como testigo al periodista Diego Cabot, quien tuvo los cuadernos, los fotocopió y llevo a Stonelli, iniciando la causa.
El denunciante solicitó que se le realicen a cabot una serie de preguntas vinculadas con la investigación, aun cuando el periodista tiene derecho a preservar sus fuentes.
La denuncia cayó en manos del juez Daniel Rafecas, y la misma también apunta, por una supuesta coordinación, contra el el fiscal Carlos Stornelli, el juez Bonadio, el falso abogado Marcelo D’Alessio y el ministro de justicia, Germán Garavano.
«Surge del análisis que existiría a prima facie algún tipo de vínculo entre el juez Bonadio, el fiscal Stornelli, el falso abogado D Alessio, el imputado colaborador Centeno y el periodista de La Nación, todos ellos que hicieron lo imposible por impulsar una causa de extrema sensibilidad toda vez la misma versa sobre la trazabilidad del desvio de fondos públicos, este compartido entre ex funcionarios y empresarios», indaga el abogado Míguez.
El abogado, advierte que tras la aparición de los cuadernos Centeno «ha complicado su situación procesal», por haber incurrido en un supuesto falso testimonio. Además, pide «a los efectos de analizar, auditar y acreditar si los mismos fueron escritos por su puño y letra, además se realicen los estudios pertinentes; si la tinta con la cual se escribió es de la época en la cual Centeno dice haberlos escrito, se indique el año en el cual fueron escritos, así como también el tipo de hoja papel y encuadernación, antigüedad de los mismos».