Desde el ministerio de Trabajo, conducido por Jorge Triaca aseguraron que acordaron con la Central Obrera «los puntos y artículos del proyecto de reforma laboral que aún generaban discordia».
Los referentes de la CGT y el oficialismo saldaron sus diferencias en cuanto a los puntos más álgidos de la negociación, como las nuevas categorías laborales y la limitación de la responsabilidad solidaria en las tercerizaciones. A partir de ello, desde presidencia buscan avanzar con una foto con gremialistas y Macri mañana en la Casa Rosada, en una jornada que de llegar a un acuerdo con los gobernadores, se podrían sumar algunos de ellos, al igual que empresarios, como una muestra del consenso alcanzado por las reformas oficialistas.
Para ello, se acordó con los sindicalistas la creación de una Mesa de Diálogo Tripartito, la cual funcionará por 180 días desde la sanción de la reforma, aunque ya estaría establecido la eliminación del artículo 4 de la reforma, que apuntaba a modificar el concepto de “trabajo”, equiparando legalmente las responsabilidades que le conciernen al empleado y al empleador.
A su vez, mientras la cúpula de la CGT solidifica sus vínculos con Cambiemos, Cristina Kirchner volvió a acercarse a los Moyano y aseguró que intentará impedir la reformar labora, aunque podría tratarse antes de su asunción. «Con Pablo Moyano nos une la esperanza», escribió en su cuenta de Twitter la exmandataria, luego de que el Camionero cuestionara duramente a Macri y también a la oposición.
«Esperemos que gobernadores, diputados y senadores que cantan la marcha y tienen cuadros de Perón y Evita no voten esta reforma laboral en contra de los trabajadores. Sería un orgullo caer en cana con un gobierno gorila como este», lanzó Moyano, sus compañeros parecen ir en otra dirección.