El ministro del Interior Rogelio Frigerio cuestionó esta mañana un informe de Amnesty Internacional que alertaba sobre los ataques desde redes sociales contra periodistas y referentes de derechos humanos que cuestionaban a la administración de Mauricio Macri. Frigerio afirmó que el uso de trolls o cibertropas “no es una política del Gobierno”.
Amnistía Internacional realizó el primer relevamiento sistemático de agresiones y amenazas a la libertad de expresión en Twitter Argentina, analizando los ataques en la red social contra nueve periodistas y dos referentes de DDHH (Hugo Alconada Mon, Edi Zunino, María O´Donnell, Reynaldo Sietecase, Romina Manguel, Marcelo Longobardi, Ernesto Tenembaum, Nelson Castro, Carlos Pagni, Adolfo Pérez Esquivel y Mariela Belski), cuyos resultados fueron publicados en el informe “El debate público limitado. Trolling y agresiones a la libre expresión de periodistas y defensores de derechos humanos en Twitter Argentina”. Se analizaron 354 mil tweets emitidos entre el 22 de octubre de 2017 y el 14 de noviembre del mismo año (cuando estaba en el centro del debate la desaparición de Santiago Maldonado y la política de derechos humanos del Gobierno) y se concluyó que en nuestro país hay “una alta actividad de cibertropas vinculadas discursivamente al gobierno nacional que tenían por objetivo atacar o deslegitimar el discurso de periodistas o referentes de derechos humanos”.
Según Mariela Belski, directora de Amnesty Argentina, “el ataque a posiciones críticas amenaza la libre circulación de información, ideas y opiniones y viola la libertad de expresión”. “En el último año, organizaciones de la sociedad civil en todo el mundo hemos manifestado preocupación acerca de los ciberataques. Esta tendencia merece una atención mayor en el marco del uso creciente de las redes sociales como espacios de información y debate público”, añadió. Los ataques en Twitter se producen especialmente cuando se difunden críticas o posiciones polémicas respecto del Gobierno nacional o alguno de sus funcionarios.
El método utilizado para los ataques combina la acción desde las cuentas personales de referentes políticos, de trolls, bots (cuentas parcial o totalmente automatizadas) y seguidores regulares. Una de las estrategias más comunes, más allá de la agresión directa, las amenazas o la difamación, es la difusión de información falsa (fake news) que involucra a los referentes que plantearon las críticas al oficialismo para desprestigiarlos ante la opinión pública. El informe de la organización internacional de defensa de los derechos humanos afirma que los resultados obtenidos «son tan elocuentes como preocupantes» y sostiene que «demandan un compromiso tanto del Estado Nacional como de las empresas proveedoras de los servicios de redes sociales para garantizar que el debate genuino, la difusión y el acceso pleno a ideas y opiniones sin temor a represalias se realice según los principios que el derecho internacional y nacional reconoce a la libre expresión».
Ante la consulta sobre la existencia de estos mecanismos, impulsados o avalados desde el Gobierno, Frigerio afirmó: “Absolutamente no. No tengo conocimiento y no creo que exista eso en nuestro Gobierno para nada”. Luego reconoció que no leyó el informe de Amnistía, pero insistió con que “no es una política del Gobierno para nada”.
El ministro del Interior sostuvo que estaría de acuerdo con que “se arbitren medidas para que no se usen los recursos de la gente para financiar este tipo de cosas”. “Primero voy a leer el informe y seguramente me comunique con ellos. Tenemos vínculos con esa organización y perfectamente estamos dispuestos a escuchar sugerencias para mejorar la forma en que gobernamos”, concluyó.