En el arranque de una semana difícil para el Gobierno, en la que deberá ver si logra sostener el respiro logrado el viernes respecto de la disparada del dólar y afrontará el más serio intento de la oposición en el Congreso de aprobar una ley para reducir los tarifazos, Mauricio Macri optó por dos fuertes gestos públicos. El primero es la reunión de la mesa chica de Gobierno en Casa Rosada en horas de la mañana y el segundo es un inesperado cambio de locación de la Mesa Nacional de Cambiemos en horas de la tarde, abandonando la Ciudad de Córdoba para reunirse en CABA.
La histórica “mesa chica” de gobierno incluye, además del presidente, al jefe de Gabinete Marcos Peña, a la gobernadora María Eugenia Vidal y al jefe de Gobierno porteño Horario Rodríguez Larreta. Más allá de que se trata de un encuentro periódico, lo cierto es que luego de una de las peores semanas del oficialismo desde su asunción, se esperan posibles anuncios luego de la reunión.
En cuanto a la Mesa Nacional de Cambiemos, se había programado en la ciudad de Córdoba más por fines político electorales pero, ante la dificultad de varios ministros del Gabinete nacional para trasladarse hacia la provincia mediterránea en medio de la crisis económica nacional, se decidió reubicarla en la Casa Rosada. Macri consideró que no sería una buena señal al electorado que en el inicio de una semana caracterizada por las fuertes tensiones en el mercado cambiario y por una inminente disputa política en el Congreso varios ministros se trasladen a Córdoba para discutir las listas de candidatos de Cambiemos para 2019.
Participarían del encuentro los cinco gobernadores de Cambiemos (además de Vidal y Larreta, los radicales Alfredo Cornejo, de Mendoza; Gerardo Morales, de Jujuy, y Gustavo Valdés, de Corrientes), los jefes parlamentarios de los bloques y diversos referentes del PRO, la UCR y la Coalición Cívica. Podrían sumarse al encuentro el propio presidente Macri, además de Marcos Peña y el ministro del Interior Rogelio Frigerio. Además de presentar una foto de unidad ante la crisis, el Gobierno pretende minimizar las diferencias internas que se manifestaron claramente con los reclamos de la UCR y la CC ante la cuestión del tarifazo.