Poco después de que el ministro de Salud porteño Fernán Quirós abriera la puerta a que la Ciudad continúe flexibilizando actividades de “bajo riesgo”, desde la provincia de Buenos Aires salieron a manifestar su oposición fuerte a medidas de este tipo en el Área Metropolitana de Buenos Aires, dejando en claro que las diferencias sobre el manejo de la crisis sanitaria en las dos administraciones no fueron superadas con la intervención del Gobierno nacional de hace dos semanas, que logró bajar momentáneamente las tensiones.
Este martes el viceministro de Salud de la provincia de Buenos Aires Nicolás Kreplak informó que en las últimas semanas se produjo un importante aumento de los contagios y de la ocupación de camas de internación: “Ahora estamos en un 43 o 44% de uso del sistema de Salud; con la cantidad de casos que tenemos ahora, faltarían entre 40 y 60 días para la saturación del sistema”.
Luego insistió con el cuestionamiento a las medidas de “oxigenación” de la cuarentena, el eufemismo que comenzó a usarse en estos días para la apuesta porteña de continuar autorizando que nuevas actividades salgan de la paralización por cuarentena: “En el AMBA aumentaron mucho los contagios si uno ve 15 o 20 días para atrás y no hay ninguna razón para pensar que esto no vaya a seguir de la misma manera. Hay que hacer algo para que la tendencia cambie. No es momento de flexibilizar nada, sino de intentar que bajen los casos”.
Lejos de considerar la apertura de más actividades, para Kreplak “hay tareas que no son indispensables que hay que medirlas también”, por lo que incluso “podrían reducirse” algunas actividades para minimizar los contagios y evitar el colapso de la estructura sanitaria. Para esto, consideró fundamental “evitar que se mezclen territorios”, evitando la circulación ciudadana entre territorios con altos y bajos niveles de contagio. En este sentido, hace dos semanas, en un encuentro tripartito de Nación, Provincia y Ciudad, se discutió la necesidad de reducir la circulación entre los dos distritos, aumentando los controles al transporte.
Kreplak incluso cuestionó el análisis epidemiolótico que realiza la Ciudad en cuanto a la velocidad del número de contagios, bastante más benévola que la realizada por la administración provincial: “Hay que sentarse a discutir el cálculo que se hizo en la Ciudad. No creo que estemos en los números que ellos marcan”.
También el jefe de Gabinete bonaerense Carlos Bianco se sumó al debate, destacando que “entre un 75 y un 80% de la población está muy preocupada por el coronavirus y valida que se mantenga el aislamiento social, preventivo y obligatorio”. En ese sentido, reconoció que “la cuarentena no es cómoda para nadie”, pero consideró clave comprender que “no estamos ni cerca de la normalidad”. “Hay una máxima de sentido común y es que cuando suben los casos, no hay que habilitar más circulación social. Si nosotros liberalizamos rápidamente y damos excepción a cualquier tipo de actividad, vamos a tener un contagio muy rápido que nos va a hacer colapsar el sistema sanitario, porque si bien lo hemos mejorado, no tenemos el mejor sistema del planeta… los mejores del mundo han colapsado, entonces tenemos que ser muy cuidadosos”, explicó.