Garavano afirmó que recibe “permanentes críticas por no influir en la Justicia”

El ministro de Justicia y Derechos Humano, se refirió por primera vez a la situación de la dirigente política Milagro Sala y consideró “razonable” que la pena de de tres años de prisión en suspenso y la imposibilidad de ocupar cargos públicos, por los huevos arrojados a Gerardo Morales en 2009, en los que ella no participó, pero se la juzgó como instigadora. «Es una pena que por el delito parece razonable», afirmó Germán Garavano, quien sostuvo que «no es una presa política».

«En conjunto tiene una carga muy fuerte, pero es habitual que para fin de año se saquen resoluciones que estaban para resolver. Desde ese punto de vista, es normal que esto suceda. Tenemos una Justicia que este año se ha despertado y ha actuado con independencia. Ha actuado contra el Gobierno anterior y este Gobierno, nos parece sano, siempre y cuando se resuelva en un tiempo razonable. Lo que no debe haber es que pase años y años y no se resuelva», analizó sobre las decisiones de la Justicia en casos sensibles como la reapertura de la causa en base a la denuncia de Nisman y el procesamiento de Cristina de Kirchne

«El sistema de Justicia tiene problemas estructurales. Cada juzgado, y a veces los fiscales, se comportan como compartimientos estancos y con criterios diferentes en cuanto al proceso. Necesitamos que haya más previsibilidad y que los procesos estén más regulados. Esto genera que cada juez esté con su librito y determina cómo encarar sus investigaciones», afirmó Garavano quien sostuvo que sufre “permanentes críticas por no influir en la Justicia y mantener esta postura prescindente», sin aclarar de quien.

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