Germán Garavano, el ministro de Justicia, consideró «lógico» que la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, pida licencia «mientras resuelva su situación judicial» luego de que ayer el juez federal Julián Ercolini dictara su procesamiento por supuesta administración fraudulenta en la compra del edificio donde funciona actualmente el organismo.
«Sería lógico que pida licencia mientras se resuelva su situación judicial», señaló el funcionario en declaraciones a radio Mitre al precisar que con su procesamiento «se crea una situación de crisis institucional en cabeza de quien debiera ser garante de la persecución penal y la Justicia en la Argentina».
Al cuestionar la gestión de Gils Carbó, quien ejerce el cargo desde agosto de 2012, Garavano recordó que el gobierno tiene «serios cuestionamientos por su desempeño», particularmente en «la lucha contra el narcotráfico y la corrupción».
También se pronunció sobre este tema la titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso: «Una jefa de fiscales procesada por corrupción le hace más daño a la Justicia y al país», indicó la funcionaria en su cuenta de twitter. La responsable de la OA además recordó que cuando fue diputada pidió «el juicio político a Gils Carbó», al considerar que «fue una pieza esencial para la impunidad de los corruptos» y «los hechos lo demuestran».