General Motors suspende 350 operarios

No importó el aumento de patentamientos y que Chevrolet haya quedado segunda en el ranking de ventas de febrero con 7.713 unidades detrás de Volkswagen: General Motors decidió suspender a 350 operarios. Los motivos se deben a problemas de productividad local que llevaron a la empresa a reconfigurar su estrategia de producción regional y decidiera abastecer al mercado con vehículos importados.

Marcelo Barros, Secretario General de SMATA Rosario, confirmó al sitio web La Política Online que General Motors disminuirá el ritmo de su producción que derivó en la suspensión de 350 trabajadores: «la empresa quería suspender a 400 y logramos limitar a 350» sostuvo Barros.

«Sinceramente, no es un acuerdo muy bueno pero teníamos que lograr que la gente no se quede en la calle» reconoció el dirigente sindical quien además explicó que durante los nueve meses que dure la suspensión, en los primeros tres la empresa pagará el 80 por ciento del sueldo de bolsillo.

«En los meses siguiente lo estamos negociando y discutiendo con la empresa en las reuniones que tendremos mañana y pasado». Las suspensiones en General Motors se suman a las 600 anunciadas por la Volkswagen y «en Córdoba también hay suspensiones o despidos por goteo» afirmó Barros.

Hay hechos que merecen ser destacados en esta historia: la planta de GM ya venía con inconvenientes desde la profundización de la crisis económica en Brasil donde se exporta el 80 por ciento de la producción de la planta de Alvear. También, la empresa incorporó tecnología de punta y robotizó algunos sectores de la fábrica lo que repercutió en la situación laboral. Por otro lado desde el año pasado se dejó de producir el Corsa y el Ágile y se comenzó a importar de Brasil el Onix mientras que en Argentina solo se continúa elaborando el Cruze II.

«La empresa no ha presentado ningún otro proyecto que nos permita observar un panorama mejor en el futuro inmediato» dijo preocupado el secretario del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor.

Las críticas a la gestión de Mauricio Macri en este contexto no tardaron en aparecer: Barros expresó que “me parece que este gobierno no apoya a los sectores industriales». Según el gremialista, aparte del contexto internacional, las suspensiones también son consecuencia de «las políticas de desindustrialización que están llevando adelante» y que no sólo afecta a SMATA sino a los principales gremios productivos como el calzado, lácteos y muebles entre otros.

«Me parece que Macri no conoce la realidad de la mayoría del país» aseveró el dirigente en referencia al discurso que dio el presidente en la inauguración de las sesiones ordinarias de la Asamblea Legislativa.

Scroll al inicio