En medio de casos de hantavirus y subejecuciones presupuestarias, el ex ministro de Salud del kirchnerismo, Ginés González García criticó al Gobierno por las políticas que implementó en este último tiempo y por abandonar programas de prevención de enfermedades.
“El hantavirus es un tema endémico en Argentina, es el período en que se produce, el número de casos es similar al que ha habido en otra época. El Gobierno viene diciendo una teoría que viene ejecutando, y es que la salud es una responsabilidad de las provincias y no de la nación. A partir de allí devaluó el ministerio, disminuyó el presupuesto de salud nacional, dejó los programas inconclusos o abandonados”, lanzó.
Asimismo, advirtió que “en esa actitud, la contención y la tranquilidad que genera para la población, es insuficiente, y las provincias se sienten solas”. “Hacen declaraciones hasta contrarias a la actitud de las provincias, y eso le da más resonancia púbica y más ansiedad a la gente. Desde el punto de vista de la salud colectiva, hay que intensificar las medidas de prevención que se deben tomar”, sostuvo.
En tanto, consideró que “no hay que sentir que el país está en emergencia sanitaria porque no tiene una resonancia de estampida”. Por otro lado, desde el programa radial conducido por Gustavo Sylvestre, también se interesaron en conocer su mirada sobre el peronismo, de cara al año electoral: “Yo trabajo por la unidad. Si no hay unidad del peronismo, no hay unidad de la nación, y no tenemos destino o tenemos uno complicado”.
“Tengo una opinión apasionadamente sesgada. Hay fenómenos positivos con respecto a la unidad, y hay gente que trabaja para que esto no suceda. Hay que generar una unidad programática en los temas centrales de la nación con coincidencia de objetivos. El año que viene será dificilísimo si no se llega con una construcción de consenso previo”, sentenció.
Además, no descartó que se pueda lograr una unidad programática: “Hay antecedentes, la famosa grieta, peleas, cuestiones personales y territoriales, todas esas cosas suceden en la política. El propio Gobierno divide a la sociedad. A Argentina le sobra discusión sobre el pasado, y no tenemos energía intelectual puesta en el futuro, para ver cómo salir de esta situación”.