El Gobierno estaría negociando con el Fondo Monetario Internacional una ampliación de sus capacidades de intervención en el mercado cambiario, rígidamente fijados por el organismo financiero internacional luego de la ampliación del crédito stand by recibido por nuestro país.
Guido Sandleris, presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), y su vice Gustavo Cañonero, confirmaron desde el Foro de Davos que estudian ampliar los rangos de intervención cambiaria, pero también trascendió que las negociaciones al respecto ya se le han planteado también al FMI, buscando flexibilizar y ampliar los límites de las ventas de divisas del Tesoro.
El Central tenía un poder de intervención máximo de hasta 150 millones de dólares diarios, pero esto luego fue reducido a USD 50 millones. Esta restricción aplicada por el Comité de Política Monetaria (Copom) del BCRA ahora está bajo revisión.
El problema de fondo es que el FMI no quiere que su aporte financiero se utilice para intervenir en el mercado cambiario ya que son fondos destinados principalmente a cubrir el déficit y al pago de deuda externa. Pero en un año electoral, el clima cambiario podría llegar a descontrolarse nuevamente y se intenta tener la posibilidad de aplicar un mayor poder de fuego para evitar nuevas situaciones de crisis y corridas cambiarias, como las que destrozaron la economía en 2018.
El Tesoro debe vender los dólares del FMI para obtener pesos mediante subastas, pero como gran parte del déficit a cubrir se da precisamente a fin de año, se estaría negociando con el organismo financiero internacional la posibilidad de anticipar la venta de divisas con fines de intervención, aunque eso implique utilizar la “reserva” de divisas que se reservaba para 2020 (un “excedente” de USD 8 mil millones). Es que no hay 2020 si una corrida cambiaria deja mal parado al oficialismo en pleno año electoral.