Desde junio de 2025, las trabajadoras de la empresa Owoko (De Niños SRL) enfrentan un conflicto sindical sostenido, producto de reiterados y sistemáticos incumplimientos por parte de la empleadora. La situación afecta a un colectivo compuesto mayoritariamente por mujeres, y ha motivado acciones gremiales en defensa de los derechos laborales y la libertad sindical.
Entre los principales hechos denunciados se encuentran:
– Pago fuera de término de salarios desde junio, en violación de los artículos 128 y 129 de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT) N.º 20.744.
– Incumplimiento del pago del Sueldo Anual Complementario correspondiente al mes de Junio.
– Profundización de los atrasos salariales durante los meses siguientes, afectando gravemente la subsistencia de las trabajadoras.
– Demanda colectiva iniciada en agosto por haberes adeudados.
– Suspensiones injustificadas y descuento salariales a las trabajadoras por ejercer retención de tareas, en violación de los artículos 67 y 218 de la LCT.
– Cierre de locales en Córdoba con falsas promesas de continuidad laboral, configurando despidos encubiertos y abandono patronal (arts. 231, 232 y 245 LCT).
– Pago tardío y fraccionado de liquidaciones finales, y falta de aportes previsionales, sindicales y de obra social, lo que provocó la pérdida de cobertura médica (art. 132 bis LCT).
– Hostigamiento laboral, cambios arbitrarios de horarios, imposición de horas extras no remuneradas y presiones para forzar renuncias, constituyendo un ejercicio abusivo del ius variandi y una vulneración del deber de trato digno (arts. 66, 74 y 75 LCT).
– Nuevo incumplimiento del pago del aguinaldo en diciembre, consolidando una conducta reiterada de violaciones laborales.
El incumplimiento reiterado en el pago de salarios y aguinaldos reviste una gravedad extrema, dado que el salario posee carácter alimentario, tal como lo reconoce la legislación laboral argentina. No se trata de una mera obligación contractual, sino del medio de subsistencia esencial para las trabajadoras y sus familias. La mora salarial, los descuentos arbitrarios y la falta de aportes previsionales y de salud no solo vulneran derechos laborales básicos, sino que ponen en riesgo la integridad física, psíquica y social de las personas trabajadoras, afectando su dignidad y su derecho a una vida digna. Esta situación se agrava al tratarse de un colectivo compuesto mayoritariamente por mujeres, muchas de ellas jefas de hogar, lo que profundiza las desigualdades estructurales de género en el mundo del trabajo.
El sindicato de empleados de comercio continúa exigiendo el cumplimiento pleno de la legislación laboral vigente, el cese de las prácticas persecutorias y la restitución de todos los derechos vulnerados.