A partir de las 8.30 de la mañana de este miércoles se vienen realizando diversas asambleas de trabajadores aeronáuticos en las terminales de Ezeiza y Aeroparque para discutir sobre la segunda audiencia pública que otorgó nuevas rutas aéreas a empresas low cost y protestar en defensa del trabajo argentino.
Los cinco gremios aeronáuticos (APTA, APA, UPSA, APLA y UALA) convocaron a esta jornada de lucha en la que luego de las asambleas en los lugares de trabajo, que ya está generando reprogramaciones y cancelaciones de vuelos, los trabajadores de las líneas aéreas marcharán al Teatro de la Ribera, en La Boca, donde se está realizando la segunda Audiencia Pública para otorgar nuevas rutas aéreas a compañías que las hayan solicitado.
Un comunicado conjunto de los gremios explica que la movilización apunta a 2expresar plena disconformidad y rechazo a la política aerocomercial implementada por el gobierno nacional, y exigir que sea revertida”.
Marcelo Urich, secretario de Prensa de Unión del Personal Superior y Profesional de Empresas Aerocomerciales (UPSA), confirmó que los referentes gremiales ofrecerán una conferencia de prensa terminadas las asambleas en los lugares de trabajo y antes de abordar los micros hacia el barrio de La Boca, en la que manifestarán sus objeciones a la reforma aeronáutica que viene impulsando el gobierno de Mauricio Macri, particularmente con el ingreso de las llamadas aerolíneas “low cost”.
Denuncian que la estrategia aerocomercial del gobierno “asfixia financieramente a las empresas que ya están operando en el país, mientras les cercena desmesuradamente sus ingresos abriendo nuestro mercado aerocomercial en forma indiscriminada a numerosos nuevos explotadores a los que le es otorga cientos de nuevas rutas, la mayoría superpuestas con las operadas por Empresas Nacionales”.
Por último, el comunicado sostiene que la expansión aérea de la que tanto se ufana el Gobierno “no podrá ser soportada por el colapsado sistema de seguridad operacional de tráfico y control aéreo”. Y concluye: “Esos nuevos empresarios aerocomerciales tampoco quieren, como UBER, cumplir con nuestras leyes laborales: flexibilizan las normativas de seguridad aérea en sus empresas, se niegan a subscribir CCT, insisten en pagar salarios mínimos y en precarizar a sus trabajadores. Lo cual de concretarse, inevitablemente se extenderá por exigencias competitivas al resto de las empresas y los trabajadores aeronáuticos argentinos”.