Marcelo Guouman, el legislador por Evolución, se refirió ante Informe Político sobre las sanciones de choferes de Uber que aprobó el Parlamento porteño en su última sesión ordinaria. El diputado cree que la discusión debe ser más amplia en este tema y lamenta que no se haya discutido el proyecto que presentó su bloque.
«En principio, se aprobó una normativa que estipula que un chofer de un auto particular que esté brindando un servicio que no esté regulado por la normativa del Código de Tránsito sea penalizado de dos modos: con un retiro de documentación y con la multa de diez unidades fijas. Desde Evolución presentamos un proyecto para regularizar a las aplicaciones que brindan transporte privado de pasajeros en la Ciudad. Es un debate complejo, que tiene muchas aristas», comentó el legislador en primer lugar.
Luego, indicó que «nuestra hipótesis era regularizar, por eso votamos en contra. Nos parece que ante la hipótesis de reprimir o integrar con regularización, nosotros optamos por regularizar. Por eso hicimos una propuesta en su momento. Además, la medida va a ser de cumplimiento complejo. Básicamente el Estado va a intentar controlar una dinámica social intensa: hay casi 35 mil chóferes que desarrollan esta actividad y más de un millón de usuarios que usan este tipo de servicios. Por eso creemos que la normativa no alcanza a ser seria porque intenta prohibir algo que la sociedad ya eligió».
La seguridad en el #transporte debe ser prioridad en la Ciudad, por eso es necesario regular el Servicio Privado de Transporte de Pasajeros con Chofer mediante plataformas de vinculación geolocalizada. Proponemos 👉 https://t.co/OwBTPGNNNJ #movilidadsustentable @bloqueevolucion pic.twitter.com/yK7tENAnO3
— Marcelo Guouman (@MGuouman) 8 de noviembre de 2018
«Hubiesemos preferido el camino de aceptar que las nuevas tecnologías son una realidad y que el lugar del Estado y los legisladores es crear normativa para adecuarlas a los mercados laborales y a los servicios privados y públicos de la Ciudad», añadió.
Consultado por si esta ley ataca el eslabón más débil de la cadena, Guoman explicó: «Y en parte la medida va contra el chófer, porque la empresa que hoy opera ni siquiera se reconoce como empresa. Por lo tanto el afectado es el chófer, es la persona que maneja un auto para hacer una diferencia monetaria, para tener un trabajo. Desde ese punto de vista es grave, es un ciudadano que busca una salida laboral en un contexto económico complejo. Y la Legislatura tomó una decisión que va en contra de ese ciudadano y no contra la aplicación que promueve la actividad».
Acerca del funcionamiento de la aplicación Uber en otros lugares del mundo, el integrante de la UCR comentó que «hay de todo, hay ciudades en las que no está prohibido y no regularizado… porque hay una diferencia entre prohibir y no regularizar. La Ciudad estaba en un limbo, porque el servicio no estaba regularizado y operaba sin más. Hay otros lugares del mundo donde está regularizado, opera y es complementario con el servicio de taxis. Ahí está el desafío de nuestro proyecto: creemos en la complementariedad de los servicios. Nos parece que si hubiésemos trabajado en un proyecto que apunte a eso podríamos haber llegado a un acuerdo rápidamente, para construir algo integrador de la experiencia, sobre todo para el taxista. Creo que al taxista le conviene que el servicio de Uber esté regularizado porque eso implica el pago de impuestos, compromiso con el Estado con la formación profesional, de los recursos técnicos del auto, etc. Múltiples aspectos que hoy conspiran contra el taxista porque el taxista los hace, los paga, abona su licencia y hoy el chófer de Uber no lo realiza.